miércoles, 9 de mayo de 2012

Preparar la piel para el bronceado


Cómo potenciar el bronceado y preparar tu piel

En algunas culturas la piel bronceada se considera como signo de salud, buena forma y juventud, y contribuye a mejorar la imagen social. Por otro lado, la exposición al Sol posee acción terapéutica en diversas enfermedades y es coadyuvante en la formación de vitamina D. No obstante estos beneficios, es necesario una protección frente a la radiación solar, pues tanto a corto como a largo plazo y con exposiciones más o menos prolongadas, puede producir daños en la piel. En la actualidad nuestra civilización ha afianzado aún más sus lazos con el Sol desde compartir el tiempo libre hasta su utilización, natural o artificial, con fines terapéuticos o sencillamente cosméticos.

La exposición al sol más intensa suele acontecer en el mes de vacaciones, pero es necesaria una preparación previa  durante la primavera para que la piel esté lista y el resultado sea más duradero y menos dañino.

El primer paso para preparar la piel a la exposición del sol es una buena exfoliación.

La puedes hacer en tu centro de medicina estética habitual. Un peeling corporal completo es sinónimo de belleza. Después del invierno hay zonas que han acumulado demasiadas capas de piel: talones, rodillas y codos. Si quieres lucir un escote impecable, unos hombros perfectos y una espalda con luminosidad va a ser necesaria la aplicación  de un Scrub que contenga ácido salicílico, gránulos de polietileno que es lo que va arrastrando la capa de queratinocitos o células muertas que se han ido acumulando durante el invierno, las caminatas, los zapatos cerrados.
Deja que sea un/a profesional quien te lo aplique con suaves masajes rotatorios.
Especial atención merece la espalda, tan maltratada por las horas delante del ordenador. Quizás sea necesaria una aplicación de vapor para dilatar el poro y hacer extracción de impurezas que se acumulan durante el invierno.

El escote y el cuello merecen la misma atención que el resto del rostro. A veces los olvidamos! Recuerda que la misma crema facial ha de extenderse por cuello y escote.


La cara merece un cuidado especial. Quizás un peeling químico superficial sea el mejor modo de exfoliar y estimular al mismo tiempo. Utilizamos peelings que rejuvenecen la piel, aportando luminosidad y corrigen imperfecciones. Somos partidarias de sustancias como el ácido L- ascórbico, que estimula la neocolagénesis, tiene un efecto estimulador de la elastina y también despigmentante. El ácido fítico también tiene efecto despigmentante y las quercitinas y polifenoles que acompañan a estos peelings químicos poseen un alto poder antioxidante y protector frente al estrés. Son peelings superficiales pero que requieren un adiestramiento en su uso, que suele reservarse a centros médico-estéticos, por la complejidad de las sustancias y la destreza de los profesionales.
Estos peelings apenas molestan y ofrecen resultados espectaculares en pocas sesiones. Si preparamos de este modo la piel, el bronceado será más uniforme y duradero.
Si nos bronceamos sobre una piel con manchas y muy gruesa el resultado será catastrófico. Aumentaremos la sensación de piel envejecida y moreno sobre mancha igual a piel apergaminada que hará que aparentes más años de los que tienes!
El secreto de cualquier exfoliación, es la hidratación posterior. En el caso del cuerpo, el masaje con aceites esenciales es relajante y te llena de energía. La espalda requiere un masaje y la aplicación de una mascarilla. Especial atención requieren los hombros, que suelen acumular manchas al estar más expuestos a la radiación solar y la piel está más castigada por el roce de la ropa íntima. Una sesión de radiofrecuencia post peeling ayudará a la penetración de los principios activos y a la recuperación de la luminosidad y elasticidad de esta zona.
Después del regalo que supone una exfoliación corporal completa con posterior hidratación y masaje y un peeling facial que incluya cara, cuello, escote y manos! Tu doctora podrá recomendarte un scrub de uso domiciliario que suele utilizarse durante la ducha para ir manteniendo los resultados de tan espectacular exfoliación- hidratación.
Nosotras recomendamos un mes y medio antes de la exposición solar la toma por vía oral de cápsulas que potencien el bronceado pero que al mismo tiempo protejan la piel de los efectos nocivos del sol:
Cada cápsula de suele contener  contiene:

·         Betacaroteno: Pigmento natural antioxidante que potencia el tono de la piel y hace que tu bronceado sea uniforme, además de proteger frente los radicales libres y quemaduras tras la exposición solar.

·         Té verde: cuyo nombre botánico es Camelia sinensis, es rico en polifenoles como catequinas y ácido fenólico. Gracias a su variada composición química y la presencia de polifenoles presenta importantes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. El efecto fotoprotector del té verde se pone en evidencia por provocar una disminución dosis dependiente del eritema inducido por radiación ultravioleta e histológicamente en la piel tratada se observa disminución del número de "células quemadas" y protección de las células de Langerhans. Estudios experimentales en ratones con cáncer cutáneo inducido por radiación UV han demostrado que la aplicación o el consumo oral de té verde posee cierto efecto en la inhibición de la carcinogénesis, evidenciado por la disminución del daño oxidativo del ADN.


·         El Polypodium leucotomos  se extrae de un helecho tropical de América Central, que por su propiedad ha sido utilizado por años en la medicina popular para el tratamiento de afecciones cutáneas inflamatorias. Conforme el avance de las investigaciones se ha demostrado que su administración oral o tópica posee importantes acciones antioxidantes, antiinflamatorias, inmunoprotectoras y fotoprotectoras. El extracto de PL (EPL) está compuesto de dos fracciones, una lipofílica y otra hidrofílica rica en compuestos fenólicos. Se han confirmado sus propiedades antioxidantes con capacidad antiradical como también la capacidad de inactivar los radicales libres que dañan las membranas celulares y la estructura del núcleo celular.

·         Las Isoflavonas de Soja actúan como agente antioxidante involucrado actualmente en fotoprotección y prevención del cáncer inducido por la exposición solar.

·         Como los beneficos de la exposición solar se basan en la Vitamina D de la que los últimos estudios confirman que la población es deficitaria, algunas fórmulas  fotoinmunoprotectoras biológicas vía  oral que protegen frente a los rayos ultravioletas y que, además, aporta al organismo la cantidad diaria recomendada de vitamina D, fundamental para la absorción de calcio y fósforo y para el sistema inmunitario. Aún así, varios estudios indican que el 70% de la población europea tiene cantidades deficientes de esta vitamina y que un incremento de su consumo reduciría el riesgo de contraer infecciones e, incluso, algunos tipos de tumores. Por eso, utilizarlos vía oral puede dar solución a dos problemas tan importantes como la fotoprotección y la deficiencia de vitamina D.
·         La incorporación de luteína en algunas fórmulas vía oral tiene sentido si consideramos su papel fundamental en la salud ocular, luteína y zeaxantina son eficaces protectores de la piel expuesta a la radiación solar, actuando en sinergia con otros carotenoides como beta-caroteno y licopeno. La luteína y la zeaxantina que ingerimos con la dieta se acumulan en la piel, donde actúan de modo similar al ojo, absorbiendo la luz azul (445 nm) y secuestrando los radicales libres generados por la radiación UV. Son alimentos ricos en luteína y zeaxantina: Espárrago verde cocinado, la berenjena, haba, judía verde, brécol, apio verde crudo, calabacín, pepino, huevo entero, perejil fresco, pimiento verde crudo, berro...


·         También sería interesante en esta época previa a la exposición solar aumentar la ingesta de ácidos grasos omega-3 procedentes del pescado azul (caballa, sardinas, bonito...). Fischer y Black han demostrado en animales que los lípidos que ingerimos en la dieta tienen un influencia decisiva en la composición de los ácidos grasos de las membranas celulares y en el metabolismo de los eicosanoides. En animales que seguían una dieta rica en omega-3 se observó una reducción de un 30 % en la respuesta inflamatoria inducida por la radiación UV.



Lo ideal es empezar a usar estas cápuslas 1 mes (o al menos 15 días) antes del comienzo de la temporada en la que te expongas al sol. Si ya vas a la playa los fines de semana ahora es el momento de empezar.

Pero si no puedes ir a la playa y quieres ponerte broncead@, tómalas ya porque son autobronceadoras!!.

Se toma 1 cápsula al día y si las tomas hasta 1 mes después del verano puedes prolongar el tono bronceado de tu piel.

Aunque se trate de un complemento para evitar el daño causado por la radiación solar, no debes olvidar usar fotoprotección tópica a diario y reaplicarla cada 2 horas o tras cada baño.

En el caso de la cara estamos recomendando SPF 50 igual que en cuello, escote y hombros! En el cuerpo empieza por un SPF 30, especial atención a empeines y hombros.  Empieza con índices elevados y ya irás bajando a medida que las defensas naturales de la piel, el bronceado que causa la melanina, se produzca.

Si vas a hacer un viaje a un país tropical, al Caribe o a la Polinesia, además de ser afortuna@, considera la posibilidad de tomar una sesión semanal de UVA durante pocos minutos, que pigmenta de modo más superficial y aunque dañino para la piel, si la acompañas de cápsulas antioxidantes podrás irte con algo de color y no te quemarás el primer día de vacaciones.

Otra posibilidad a considerar es el uso de autobronceadores: Si ha sido una primavera de las que no has visto el sol, tienes un evento en el que vas a ir escotada o te apetece ofrecer el aspecto de haber parado unas vacaciones navegando, nada mejor que teñir tus queratinocitos con cualquiera de las diversas cremas autobronceadoras que te ofrece la dermocosmética, todas poseen la peculiaridad de que doran la piel mediante un proceso de oxidación de las capa córnea; la más superficial de la epidermis. El ingrediente común es:  la dihidroxiacetona (DHA). El color suele desaparecer a los tres días porque piel se renueva, ciclo conocido como descamación . Por lo que la aplicación ha de renovarse cada tres días. Al contrario de lo que se piensa, no se han descrito contraindicaciones por la utilización de este tipo de productos. Hay zonas como las piernas que cuestan más de broncear. Nos quitamos las medias y aghh! Buena solución para lucir los primeros vestidos de verano sin medias.
De todos estos consejos. El más importante es que a pesar que el sol nos da un mejor aspecto, daña nuestra piel. Hoy en día, si te gusta lucir un aspecto bronceado, no tienes excusa para hacerlo con precauciones y luciendo un bronceado luminoso, no cayendo en excesos que envejecen y dan un aspecto apergaminado a la piel.
By © Dra. Inma González para Médicos y medicinas. Mayo 2012.

martes, 8 de mayo de 2012

La Dieta Epigenética


La Dieta Epigenética


Estamos en la era genómica. Cada día descubrimos más acerca de cómo las enfermedades vienen descritas en nuestro genoma. Hoy día se están haciendo grandes avances en el campo de la genética: conocemos el efecto que tienen las variaciones genéticas en cada uno de los locus involucrados en el metabolismo de las grasas, etc. Dentro de pocos años, al nacer, nos entregarán un chip con nuestra información heredada: sabremos que tendencia a contraer determinadas enfermedades. Pero en genoma humano es sensible al entorno nutricional: nosotros mediante nuestra alimentación y hábitos de vida podemos conseguir que aquello que hemos heredado no se manifieste!

En efecto, los nutrientes regulan los genes. La nutrigenética es una nueva ciencia que estudia las interacciones  funcionales entre los alimentos y sus componentes , con el genoma del individuo. Así como la respuesta distinta de los individuos a la dieta. En función de su polimorfismo, puede que una persona con colesterol, responda bien a una dieta hipocolesterolémica y otra no. Es objetivo de la nutrigenética el hacer recomendaciones específicas  para obtener el máximo beneficio de la dieta pautada de modo individualizado para un individuo según su polimorfismo genético, es decir, tendemos a una nutrición personalizada, que va a evitar que se manifiesten determinadas patologías aunque estén escritas en nuestros genes.

La nutrigenómica es una ciencia que nace para estudiar los mecanismos moleculares y celulares que explican la distinta respuesta a la dieta por parte de los individuos, debido a variaciones en el genoma.
Sabemos que los nutrientes modulan la expresión de los genes. La nutrigenómica tiene como objetivo analizar cómo los nutrientes y otros componentes químicos de la dieta modifican la expresión de los genes y participan interaccionando con ellos.
Pero los investigadores se han dado cuenta que no basta con conocer la secuencia de genes de un organismo para entender cómo funciona. Hace falta saber también cómo funcionan los genes y qué les hace que funcionen de esta manera. Pues el ser humano es una mezcla de genes y ambiente. No sólo la dieta sino las emociones, el entorno, los estímulos intelectuales, los hábitos tóxicos y los hábitos saludables acaban influyendo más que los genes en nuestro organismo. Ni siquiera los clones, genéticamente idénticos, acaban siendo iguales, dependiendo de los factores ambientales que hayan rodeado a cada uno.

Es por eso, que una buena noticia se nos presenta: no te preocupes tanto de tus genes, preocúpate de que éstos no se manifiesten. Por ello nace otra nueva ciencia: “la epigenética” o el más allá de la genética. Según Manel Esteller (director del laboratorio de epigenética del centro nacional de investigaciones oncológicas CNIO) nuestros genes pueden cambiar con el ambiente. Nuestros genes tienen “marcas bioquímicas” que no son genéticas, pero que determinan su desarrollo: son marcas epigenéticas. Algunas alteraciones epigenéticas son buenas, y otras tienen un papel fundamental en el desarrollo de la enfermedad. Una de estas alteraciones epigenéticas es “la metilación”. El 90% de cáncer de mama no es hereditario. Las pacientes no han nacido con una mutción genética, sino que un gen clave en el cáncer de mama está incorrectamente metilado. En todos los tumores hay un componente genético y otro epigenético, según Esteller. Salvo en casos como el tabaco, no es fácil establecer una relación entre agentes ambientales como la dieta y la epigenética. Pero sí es una certeza que hay alimentos que influyen en la epigenética.

La epigenética se ocupa de los patrones hereditarios de la expresión de los genes que se mantienen estables y que suceden sin que haya cambios en la secuencia de ADN. Los principales cambios en el patrón epigenético son: la metilación del ADN y la diferente organización de las histonas. Hay evidencias de que la metilación del genoma varía según los tejidos, los individuos o las condiciones de enfermedad en adultos, y se ha visto que la desorganización de la impronta genómica está relacionada con diferentes enfermedades en adultos como la obesidad y el síndrome metabólico.

Se ha visto que estas alteraciones epigenéticas pueden ser debidas a la dieta anterior al desarrollo uterino, al ambiente intrauterino y a la alimentación materna durante el embarazo, así como a las características de la alimentación peri y pos natal. Cada vez que se avanza en el conocimiento de la influencia de alimentación en el estado epigenético del genoma y sus repercusiones fenotípicas es posible ir conociendo mejor las posibles causas de obesidad y diseñar nuevas estrategias para su prevención.

La importancia de la epigenética en la alimentación es tal, que si un individuo está predispuesto genéticamente a desarrollar cierta enfermedad y realiza cambios adecuados en la dieta, estamos actuando de modo epigenéticamente positivo evitando o atenuando la enfermedad. De la misma manera que si la dieta es inapropiada, la influencia epigenética negativa actuaría desencadenando o agravando la enfermedad. Los genes no determinan si vas a enfermar, sólo son responsables de la predisposición. La activación se dichos genes se debe a entre otras cosas, marcadores epigenéticos como la alimentación.


Estos marcadores epigenéticos actúan de tres maneras: metilando el ADN, modificando las histonas o mediante la impronta genómica.

Sabemos que un momento clave en la epigenética en el momento del embarazo, de modo que una malnutrición durante la vida intrauterina va a dar consecuencias en la salud de los hijos: mayor incidencia de cálculos renales, HTA, aumento de colesterol, mayor incidencia de cáncer de mama...
Un bajo peso al nacer también va a traer más riegos de desarrollar diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular. Todas ellas son enfermedades del adulto programadas por el medio ambiente.
 La epigenética confiere memoria a las células. Loa alimentos que consumimos a diario pueden afectar a nuestros genes.

Hoy ya sabemos algunos alimentos anticáncer como el té verde (7) (8), cuyas sustancias ricas en epigalocatequinagalato (EGCG) y otros polifenoles presentes en cantidades farmacológicamente significativas en el té verde y  en el té negro aunque en cantidades menores para combatir el  mieloma múltiple y algunos linfomas al inducir la apoptósis mediante la inhibición de la activación del proteasoma (inactivan un gen que favorece el cáncer).

Otro alimento de la Dieta Epigenética es el brécol y las verduras crucíferas (7)(8). Este grupo está constituido por el brócoli,  coles de Bruselas, col blanca y roja (col lombarda) y repollo. Contienen selenio,  vitamina C y  glucosilonatos que cuando se hidrolizan en el colon por la flora microbiana producen una serie de productos: isotiocianatos, indoles, sulfurafanos e indol carbinol que poseen propiedades quimiopreventivas que se asocian  con la inhibición de carcinógenos. El contenido de glucosinolatos  en los repollos de Bruselas (237 mg/100 g) es cuatro veces superior que el contenido en el brócoli (62 mg/100 g), coles blancas o rojas (65 mg/g) y seis veces superior que el contenido en el coliflor (43 mg/g).   Por el contrario, el contenido en sulfurafanos es mucho mayor en el brócoli que en otras crucíferas. Se ha observado que el consumo de estas verduras en animales de experimentación inhibe la acción de carcinógenos producidos por el consumo de tabaco como la  metil-nitrosamina, butanone e  hidrocarburos aromáticos heterocíclicos. Los  sulfurafanos son los responsables del efecto protector (desintoxicación) que presentan las verduras crucíferas contra las sustancias carcinógenas. Los sulfurafanos presentan también efectos directos contra las células cancerosas a través de  su destrucción o al inducirles apoptosis (suicidio inducido).
Estos efectos se han observado en células de cáncer de colon, próstata y de leucemia linfoblástica aguda. En otros estudios se han observado resultados espectaculares en modelos animales de cáncer de pulmón y esófago. Los sulfurafanos poseen además propiedades bactericidas contra Helicobacter pylori que como se ha demostrado recientemente es una de las causas en el desarrollo del cáncer de estómago.  Los  sulfurafanos  son los  isotiocianatos  con mayor potencial anticáncer y por extensión el brócoli es uno de los alimentos más importantes en la prevención del cáncer a través de la dieta. También existen evidencias que las verduras crucíferas poseen un importante papel en la protección contra el cáncer de mama, vejiga, colon, próstata, páncreas y testículo.
Actúan frenando el crecimiento tumoral y produciendo apoptosis (suicidio inducido de las células cancerosas). Estudios epidemiológicos ofrecen evidencias que el consumo de vegetales crucíferos protege contra el cáncer más eficazmente que el consumo total de frutas y verduras. Mas del 70% de los isocianatos presentes en las verduras crucíferas se eliminan por la orina en las primeras 12 horas tras la ingesta. 
En un estudio que analizó 252 casos con  cáncer de vejiga desarrollados en una población de 47.909 profesionales de la salud durante un período de 10 años, se observó que los individuos que consumían 5 o más servicios de verduras crucíferas (particularmente brócoli y repollo) cada semana presentaban un riesgo de desarrollar cáncer que era la mitad que el de los individuos que comían uno o menos servicios cada semana. El  mismo efecto se observó en las mujeres con cáncer de mama. El consumo de estos vegetales se asoció también con menor riesgo de desarrollar otros cánceres como el de pulmón, colon, recto, próstata y estómago. En un estudio se observó que el consumo de tres o más servicios de verduras crucíferas cada semana era más efectivo que el tomate para prevenir la aparición de cáncer de próstata. Además, el consumo de tres o cuatro servicios de brócoli es suficiente para proteger a los individuos contra la aparición de pólipos de colon, que son importantes precursores del cáncer de colon.    
Estos alimentos pueden conservarse en nevera hasta 7 días sin que se altere su contenido en  glucosilonatos. Si se hierven en abundante  agua, se pierde el 56% de losglucosilonatos en los primeros 2 minutos, mientras que si se hierven entre 8 y 12 minutos el contenido de glucosilonatos cae un 70%. En cambio si se cocinan al vapor, en microondas a baja potencia o fritos no se altera el contenido de  glucosilonatos.
Igualmente, cuando se cocinan al vapor, se incrementa el contenido de beta-caroteno, alfa-gamma tocoferol  comparado con el contenido del brócoli fresco. Durante el proceso de fritado, la  vitamina C y los  derivados fenólicos del brócoli, se afectan mucho más que los  glucosilonatos y minerales; a menos que se friten con aceite de oliva virgen en cuyo caso no se altera el contenido de vitamina C. La conservación de glucosilonatos es independiente del tipo de aceite utilizado al fritarlos. El proceso de congelación también reduce en gran medida, el contenido de  glucosilonatos  en las verduras crucíferas.  
El zumo de granada es otro alimento anticáncer (7)(8). Se utiliza desde hace miles de años en  la medicina persa. Posee propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, que han sido confirmadas en estudios experimentales en cáncer de próstata y en cáncer de mama. En cultivos celulares de cáncer de mama, se observó apoptosis (suicidio inducido) de las células malignas cuando se utilizaba extracto de granada y soja por separado, mientras que cuando  se combinaban, el tratamiento era más efectivo. El jugo fermentado de granada libera más polifenoles que el zumo fresco por lo que  su efecto anticáncer es mayor. La utilización de zumo de granada detiene el crecimiento de células de cáncer de próstata y disminuye las cifras de PSA en suero el suero de ratones a los que se les han implantado tumores de próstata. Recientemente se ha demostrado que el extracto de zumo de granada inhibe la formación de nuevos vasos sanguíneos (anti-angiogénesis) por el cáncer de próstata. Un estudio realizado en pacientes con cáncer de próstata que habían fracasado al tratamiento con cirugía o radioterapia y en los que se estaba elevando el PSA, el tratamiento con 250 ml. de zumo de granada cada día produjo un enlentecimiento del crecimiento tumoral demostrado por un incremento significativo del tiempo de duplicación del PSA que era de 15 meses en los pacientes que no recibieron el zumo de granada, mientras que en los pacientes que lo recibieron, el tiempo de duplicación del PSA fue de 54 meses.  

¿Cuál es la dieta ideal según la epigenética? 



La epigenética no propone un régimen especial ni estricto. Lo importante es contar con los nutrientes que pueden ayudar a nuestros genes y para esto, es necesario regresar a la alimentación natural. El ser humano cambió de manera drástica su alimentación en los últimos miles de años pero nuestros organismos no han evolucionado del mismo modo, por lo que la alimentación basada en productos no adecuados para nuestros genes produce numerosos efectos negativos en nuestra salud. 

En el mundo occidental es prácticamente imposible satisfacer nuestras necesidades nutricionales de manera correcta. Está comprobado que el uso de químicos durante el cultivo tiene un gran efecto sobre nuestra salud. Asimismo, la higiene excesiva extermina bacterias saludables como las productoras de vitamina B12, una muy importante para el organismo. La elección de productos orgánicos, si bien un poco más caros que los tradicionales, es una pequeña ayuda a la calidad de los nutrientes recibidos. 



La malnutrición no está relacionada exclusivamente con la falta de alimento, sino con una pobre incorporación de nutrientes. Muchas personas con obesidad no están bien nutridas, puesto que no saben cuáles son los nutrientes esenciales que necesita el organismo y cómo suministrarlos. Las frutas, verduras y otros alimentos naturales contienen componentes bioactivos que pueden ayudarnos a sanar a nuestros genes y mejorar nuestra información genética para nosotros y para las generaciones futuras. 

Las vitaminas del grupo B, especialmente la B9 y B12, son esenciales en los procesos metabólicos del ADN. La vitamina D ha mostrado una gran importancia porque ayuda a prevenir la hipertensión, la esclerosis múltiple y algunos tipos de cáncer, asimismo, es muy útil en la estabilización de las moléculas de ADN. 

Llevar una dieta equilibrada es el principio de una vida (y una descendencia) más sana. La base de una alimentación inteligente deben ser los productos naturales. Las frutas, verduras, cereales integrales y un gran número de alimentos sin procesar son indispensables en la alimentación diaria. 

Incorporar legumbres y reducir al mínimo posible el consumo de lácteos y carnes ayuda a obtener proteínas y vitaminas de calidad, minimizando el consumo de grasas y otros problemas presentes en los productos de origen animal. 

Algunos de los alimentos estrella, es decir, aquellos que siempre han de estar presentes en la mesa familiar son el brócoli, el aguacate, las mandarinas y las granadas. Las verduras de hojas verde oscuro son ricas en hierro y ácido fólico, los cereales integrales proporcionan vitaminas del grupo B, E y fibra. 

El consumo de carnes, especialmente si son rojas, debe minimizarse y seleccionar cuidadosamente el tipo de carne. Es fundamental evitar los embutidos u otros productos procesados. El exceso de sal, el azúcar de mesa y las harinas blancas quitan nutrientes al organismo, por lo que pueden presentarse carencias aún con una alimentación sana. Lo mejor es evitarlos o reemplazarlos por otros más saludables, como la sal marina o de roca, los endulzantes naturales y los cereales integrales,respectivamente. 

Una exposición al sol es suficiente para que nuestro organismo produzca los niveles necesarios de vitamina D. Con diez o quince minutos al día será suficiente para suplir las necesidades   diarias.

Conclusiones 

La famosa frase “Somos lo que comemos” adquiere un gran significado para la epigenética. No sólo somos lo que comemos, sino que nuestros hijos y nietos también       serán según nuestra propia alimentación. 

Si bien existen otros factores además de los nutricionales que pueden modificar el ADN, tenemos en nuestras manos una llave invaluable para reducir el riesgo de ciertas enfermedades en las generaciones futuras.

Aplicar la dieta epigenética dos meses antes y hasta dos meses después de la concepción:



Existe la herencia epigenética, el que los bebés nazcan en condiciones de climatología extrema, por ejemplo, va a hacer que almacenen grasas en sus tejidos y arterias y tengan mayor incidencia de infarto.

Las madres que sufren vómitos extremos durante el embarazo, van a tener un déficit de ácido fólico y Vit B12. Van a ser necesarios aportes extras en alimentos ricos en folatos como las berenjenas y judías, que participan en la metilación y actividad genética. Una dieta deficitaria en donadores de grupos metilo puede dar mayor incidencia de enfermedad cardiovascular, cáncer, trastornos neuropsiquiátricos en el futuro bebé. Así como complicaciones epigenéticas en el desarrollo fetal y postnatal, mayor vulnerabilidad a la obesidad, Sdme. Metabólico, HTA, enfs. cardiovasculares y diabetes tipo 2 en el futuro bebé.

La alimentación del recién nacido también condiciona su futuro de salud. Sólo querría hacer un inciso en el material de los biberones, hay que evitar que contengan Bisfenol A, ya que pueden activar genes que deberían permanecer inactivos. Y van a acelerar el paso a la pubertad en las niñas, ya que desprenden estrógenos sintéticos, lo mismo que el recubrimiento interno de las latas de conservas.


Vemos pues cómo la epigenética está al servicio de la prevención del cáncer. Cómo la medicina Epigenética nos va a permitir tratar la enfermedad antes de que ésta se manifieste. Y cómo en las próximas décadas el papel preventivo de esta medicina de la mano de la “Nutrición epigenética” va a ser fundamental para hacer una auténtica medicina preventiva.


Tel. 93 419 86 76




viernes, 23 de marzo de 2012

Probióticos, aliados de nuestras defensas

Probióticos, los aliados de nuestras defensas



Se considera que el sistema inmunitario no está maduro hasta los dos años, por eso los peques enferman tanto, simplemente están madurando sus defensas. A partir de los dos años, la microbiota (flora intestinal) establecida suele ser definitiva.

En poblaciones muy longevas se ha estudiado que la alimentación favorecía el mantenimiento de una flora intestinal rica (poca carne y más pescado, frutas y verduras). Para envejecer bien, necesitamos tener una flora intestinal en buen estado (también lo estará nuestro sistema inmune)

La flora intestinal es la encargada, entre otras cosas, de la síntesis de vitaminas: Vit. K (coagulación), Vit B12 (separación de xenobióticos). Sabemos que el 70 al 80% del sistema inmunitario se encuentra en el tubo digestivo.



Una disbiosis (deterioro de la flora) puede causar un síndrome de hiperpermeabilidad, con intolerancias alimentarias. Entonces el sistema inmune concentra todo su potencial a nivel intestinal quedando el resto desprotegido.
En situaciones como la toma de antibióticos, tratamientos con corticoides, intolerancias alimentarias, infecciones de repetición, candidiasis vaginal, envejecimiento, es necesario reforzar nuestra flora intestinal para fortalecer nuestras defensas.

Por otro lado cada vez nos encontramos con más intolerancias alimentarias al gluten y a la lactosa. En realidad se trata de un aumento de la permeabilidad de las vellosidades intestinales que hacen que nos sensibilicemos a algunos alimentos y la solución es fácil, proteger la integridad del ecosistema intestinal.

¿Cómo? Con la toma diaria de probióticos.



Los probióticos son microorganismos que nos benefician, nos protegen de la entrada de patógenos, mantienen un pH adecuado dentro del intestino y las mucosas (urogenital, ORL) para que los gérmenes patógenos no nos colonicen. A cambio ellos se nutren de nosotros y nos aportan vitaminas (simbiosis) y nos ayudan en la lucha contra microorganismos patógenos, mejoran las defensas inmunitarias, disminuyen las alergias alimentarias, eliminan toxinas, sintetizan vitaminas...Pero cada vez hay mayor evidencia científica de su papel protector en el cáncer. Absorben xenobióticos y sustancias mutagénicas (con poder cancerígeno), y regulan la angiogénesis (regulación de la microcirculación intestinal)

Cuando la microbiota normal (flora intestinal) se desequilibra, las cándidas (que normalmente conviven en nuestro organismo) se hacen fuertes, atraviesan las paredes del tubo digestivo y pueden llegar a otras mucosas (vaginal, boca) incluso al cerebro, produciendo desde muguet bucal, candidiasis vaginal hasta neurotoxicidad a nivel cerebral, interactuando a nivel de receptores en la neurotransmisión, por ejemplo, de Dopamina, haciendo que la persona afectada se sienta muy cansada y sin energía para el día a día.

Amén de lo expuesto el estrés también modifica la microflora con lo que todos somos candidatos a protegernos con la toma diaria de un probiótico. El tipo depende de qué necesidades o síntomas tengamos, por eso la variedad de productos en un mismo laboratorio, no vale el café para todos, hay que seleccionar bien la cepa idónea.

Hoy en día disponemos de una tecnología que nos permite que cada cepa llegue a donde tiene que hacerlo: los lactobacillus al intestino delgado y las bifidobacterias al grueso.

Existe un probiótico para cada edad y situación:

- Niños: diarrea de guardería y resfriados.
- Mujer adulta: infecciones urogenitales de repetición.
- Embarazo: estreñimiento, preparación del canal del parto.
- Deportistas: protección de la isquemia intestinal y refuerzo inmunitario.
- Adultos: estrés y sistema inmunológico, comidas rápidas, gases.
- En convalecientes de antibioterapias o corticoides prolongados: protección inmunitaria.

Además nuestro intestino es nuestro segundo cerebro y en él se sintetiza el 80% de la serotonina, un neurotransmisor que regula las emociones. Dime cómo está tu humor y te diré cómo es tu flora…


Aniversario de Novadona Espai de Salut.
Deu i Mata. 118-120 Entlo 3ª
08029 Barcelona


©2012 By Dra. Inma González para Homeopatía Viva. www.novadona.com.