viernes, 8 de enero de 2016

Las vitaminas que recomiendo a mi madre

Las vitaminas que recomiendo a mi madre

A ver, Inma , dime qué es lo que tengo que tomar”. 

A todas las personas que me plantean esta pregunta (entre ellas mi madre) les recomiendo un complejo de vitamina D3 y vitamina K2

¿Por qué? Porque queremos evitar a los que apreciamos… 

  • …encontrarse tirado en el suelo de la cocina tras un infarto cerebral.
  • …verse en una ambulancia, con la sirena a toda pastilla, con las arterias del corazón obstruidas.
  • …acabar su vida en una silla de ruedas o postrado en una cama de hospital porque tiene los huesos tan frágiles que la cadera o la muñeca se rompen como el cristal de Bohemia.
  • …o incluso sufrir dolores insoportables derivados de un cáncer.
Por eso es tan importante tomar vitamina D3 y vitamina K2 que, sin por supuesto representar una protección total, reducen de manera significativa todos y cada uno de estos riesgos, más que cualquier otra sustancia, ya sea natural o no. 







El dúo básico de los complementos nutricionales


La vitamina D3 y la vitamina K2 forman el dúo básico de los complementos nutricionales, por encima incluso de los omega 3, el magnesio, las multivitaminas y los probióticos. 

Por supuesto, estoy hablando de un complemento nutricional generalista, que nos interesa a todos. 

Después, sobre el terreno, en función de las necesidades y el estado concreto de salud, cada uno adopta una estrategia diferenciada, con productos especiales para el cerebro, el corazón, el sistema inmunitario, las articulaciones, la próstata, etc. 

Pero el tronco común sigue siendo vitamina D3 con vitamina K2. 






Carencia de vitamina D: un aumento del 57 % en el riesgo de muerte prematura


La vitamina D3 es la forma más asimilable de la vitamina D. 

Un amplio estudio publicado en junio de 2014 en el British Medical Journal indicaba que unas tasas bajas de vitamina D están ligadas a un aumento de la mortalidad del 57 % sumadas todas las causas. (1) 

Según un estudio elaborado por tres especialistas en la vitamina D (WB Grant, CF Garland y MF Holick), tan sólo en Gran Bretaña habría 22.000 fallecimientos por cáncer menos todos los años si la población tuviera una mejor tasa de vitamina D. 

Estamos hablando de que en el mundo entero podrían salvarse millones de vidas todos los años. 

En efecto, un buen aporte de vitamina D reduce la mortalidad a todos los niveles (o casi). 

Si pasas del estado de carencia (menos de 10 ng de vitamina D por mL de sangre) al estado óptimo (entre 50 y 75 ng/mL), obtendrás los efectos siguientes: 

  • un descenso del 50 % en el riesgo de padecer un infarto.
  • un descenso del 80 % en el riesgo de tener esclerosis múltiple.
  • un descenso del 83 % en el riesgo de contraer una gripe.
  • un descenso del 50 % en el riesgo de padecer fracturas y osteoporosis.
  • un descenso del 71 % en el riesgo de tener diabetes tipo 1.
  • un descenso del 83 % en el riesgo de sufrir cáncer de mama.
  • un descenso del 80 % en el riesgo de cáncer de colon.
  • un descenso del 50 % en el riesgo de leucemia.
  • un descenso de entre el 65 y el 75 % en el riesgo de cáncer de páncreas, de vejiga y de riñón.
  • un descenso del 63 % en el riesgo de padecer asma. (2)
Todo esto con una simple vitamina, que no cuesta más que unos pocos céntimos al día. 

La mayoría de la gente tiene insuficiencia de vitamina D


Aunque es un problema más grave en los países más fríos y oscuros, en España, pese a tener un clima en principio propicio para que nuestro organismo pueda producir una adecuada síntesis de vitamina D por exposición solar, el déficit de vitamina D entra dentro de lo alarmante. Evidentemente, se produce una importante variación en el nivel de vitamina D entre los meses de poco sol y los de mucho sol, pero en estos segundos no llega a normalizarse el nivel de vitamina D después de los primeros. 

Hay estudios concretos que confirman que la población española también sufre déficit de vitamina D, y cuya conclusión es que en áreas geográficas variadas y en distintos tramos de edad, la población española, pese a vivir en un país bañado por el sol, tiene déficit de esa vitamina. (3) (4) (5) 






La vitamina D es rara en la alimentación; el principal aporte procede en principio de la piel, que la fabrica bajo el efecto de los rayos solares UVB, pero para ello hay que exponerse lo suficiente al sol todos los días.

Por desgracia, hoy en día la mayor parte de los occidentales pasa la mayoría del tiempo en casa, en la oficina, en el coche, en centros comerciales… 

El resultado es un gran déficit, que tan sólo se puede compensar tomando a diario un complemento de vitamina D, en forma de aceite o de comprimidos. 


La mejor forma de vitamina D


No obstante, hay que ser cauto a la hora de decantarse por una forma u otra de la vitamina D, puesto que la vitamina D3 que entra en el sistema circulatorio es más eficaz que la vitamina D2. (6) (7) 




En cuanto a la dosis, los especialistas recomiendan en general de 2.000 UI (unidades internacionales) a 6.000 UI al día en los adultos y entre 500 y 2.000 UI al día para los niños (en función de la edad). 

A este nivel no existe riesgo de intoxicación, y es que nunca se ha observado toxicidad con dosis inferiores a las 40.000 UI al día, y eso tomándola durante varios años. 

Pero es fundamental completarla con vitamina K2, cuyos beneficios va a ver que también son igual de impresionantes. La combinación de ambas permite llegar todavía más lejos al crear una sinergia contra las enfermedades más graves. 


Esta vitamina fija el calcio en los huesos, no en las arterias


La vitamina K2 es una vitamina extraordinaria, quetle protege contra dos de las principales causas de hospitalización y fallecimiento: 
  • el riesgo de enfermedad cardiaca (cardiopatía hipertensiva, infarto y accidente cerebro vascular).
  • el riesgo de fracturas.
De hecho, la vitamina K2 actúa como un guía-acompañante del calcio en el organismo. 

La idea de que el calcio que absorbe se va a fijar en los huesos es uno de los mitos más arraigados y más peligrosos en el campo de la salud. En realidad, el calcio alimentario no tiene ninguna razón para querer penetrar en los huesos. 

Lo que suele hacer a menudo es mucho más simple: entra en la sangre y luego se deposita en las arterias. Ahí, se une al colesterol, a las plaquetas de la sangre, al hierro y a otros componentes para formar una placa cada vez más rígida. Las arterias se endurecen (arterioesclerosis) incrementándose el riesgo de sufrir un accidente vascular que ocluya completamente la luz de las arterias, provocando secundariamente un infarto o un ictus. 



Una vez que se ha extendido esta placa, las arterias son (casi) tan rígidas como la piedra; bajo los rayos X, su imagen parece un arrecife de coral. 

El cardiólogo te diagnosticará entonces una arteriosclerosis y podrá morir de un infarto o de un accidente vascular cerebral o ictus en cualquier momento (y no exagero). 

Te pondrá a dieta (una bastante deprimente a base de verdura cocida y cereales integrales sin materia grasa), a tomar píldoras de estatinas (que provocan dolores musculares y pérdidas de memoria) y a practicar deporte (lo que la mayoría de las personas no cumple), sin la más mínima garantía de que con ello solucione tus problemas. 

Al contrario, esta dieta te llevará, tarde o temprano, a un bypass aortocoronario, a colocarte un stent y ni siquiera te garantizará salvar la vida. 

Y lo peor es que, mientras tanto, los huesos habrán perdido cada vez más calcio, por lo que serán más frágiles y tendrán más facilidad para romperse (osteoporosis) al mínimo golpe, por la muñeca o la cadera. 

Por eso es básico actuar lo antes posible para que todo el calcio alimentario se redirija al lugar correcto: que vaya a los huesos y no a las arterias. 

Y eso es exactamente lo que hace la vitamina K2, respaldada por la vitamina D. 


Sin vitamina K2, la leche y el calcio aumentan el riesgo cardiovascular y el riesgo de fracturas



Si te conformas con beber leche (por el calcio) o, peor todavía, con tomar un complemento alimenticio de calcio, verás aumentar tu riesgo cardiovascular, así como el de tener los huesos quebradizos... y eso está documentado científicamente. 

Según dos estudios recientes publicados en el British Medical Journal

  • los productos lácteos aumentan el riesgo de fracturas (octubre de 2014, estudio llevado a cabo en más de 15.000 mujeres). (8)
  • las personas que toman un complemento alimenticio de calcio tienen un mayor riesgo de accidente cardiaco (2010, estudio llevado a cabo en 20.000 personas). (9)
Sorprende que todo esto no se haya difundido demasiado, a pesar de ser una de las principales razones que explican que tantas personas mayores en Europa -y España no se libra- padezcan a la vez una carencia de calcio en los huesos, que conduce a fracturas de cadera o de muñeca, y a un exceso de calcio en las arterias, lo que contribuye a tener accidentes cardíacos (accidentes cerebro vasculares -ACV- e infartos principalmente). (10) 

Varios estudios han demostrado también que las mujeres que padecen osteoporosis tras la menopausia tienen también mayor riesgo de padecer arteriosclerosis, lo que no sucede por casualidad. (11) 





Ahora vamos a trasladarnos a Japón, donde las personas mayores tienen tradicionalmente los huesos más sólidos y muchas menos enfermedades cardíacas. 

Hoy sabemos la causa. 


El secreto de salud de los japoneses


A principios de la década de 2000, un científico japonés logró explicar un “milagro” que llevaba sorprendiendo a los médicos desde hacía décadas: la solidez de los huesos de la población japonesa de edad avanzada y su débil tasa de enfermedades cardíacas. 

Este fenómeno tiene que ver con el hecho de que los japoneses consumen natto, una especie de soja fermentada con una bacteria muy especial, la Bacillus subtili natto. (12) 

El natto es el único producto del mundo que contiene vitamina K2 en forma MK7 (vitamina K2-MK7), que es la forma más biodisponible de la vitamina K2. Al contrario que otras formas de vitamina K, que tan sólo son activas durante unas horas, la vitamina K2-MK7 es eficaz durante días y días. 

Esta vitamina es capaz de fijar el calcio en los lugares adecuados, como los huesos o los dientes, así como eliminar el excedente de calcio de aquellos lugares donde no debe depositarse. (13) 


El riesgo de fractura se divide por 10 y el riesgo cardiaco es un 57 % inferior



La explicación de los efectos de la vitamina K2 fue encontrada por Leon Schurgers, experto mundialmente reconocido en vitamina K: la vitamina K2 estimula la osteocalcina, una hormona que fija el calcio en los huesos del cuerpo humano. (14) 

Según los estudios más recientes: 

  • 45 µg al día de vitamina K2 reducen un 57 % el riesgo de morir de enfermedad cardiovascular, al evacuar el calcio acumulado en los tejidos blandos. (15)
  • la vitamina K2 divide por 10 el riesgo de tener una fractura en la columna vertebral al reforzar el efecto de la vitamina D y el calcio en los huesos. (16)
Pero eso no es todo. 

La vitamina K2 reduciría el riesgo de cáncer


Unas recientes investigaciones indican que la vitamina K2 sería también un potente agente contra el cáncer, al regular la expresión de los genes. Así, triplicar los aportes diarios disminuye el riesgo de padecer cáncer, de cualquier tipo, en más del 35 % en 5 años. (17) 

Por su parte, el estudio EPIC (European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition) publicado en el American Journal of Clinical Nutrition indicó, en 2010, que un consumo de vitamina K2 reduce el riesgo de cáncer en un 14 % y el de mortalidad por cáncer en un 28 %. (18) 


La vitamina K2 reduce el riesgo de artrosis, diabetes y alzhéimer


Por último, otros estudios han demostrado que la vitamina K2 lucha contra la inflamación crónica y las enfermedades que se le asocian (artrosis, diabetes, alzhéimer). (19) 

Y si esto es así con la vitamina K2, más aún lo es con la vitamina K2-MK7, su forma más activa. 


Cómo beneficiarse de las ventajas de la vitamina K2-MK7


La mejor manera de beneficiarse de las ventajas de esta vitamina es combinándola con la vitamina D3. 

En efecto, varios estudios han demostrado que tomar vitamina D3 al mismo tiempo que vitamina K2 permite reforzar considerablemente sus efectos sobre la solidez de los huesos. 

En un estudio clínico controlado, 172 mujeres aquejadas de osteoporosis recibieron a diario y de manera aleatoria vitamina K2 (45 µg/día), vitamina D3, ambas o un placebo durante 24 meses. 

La combinación de las vitaminas K2 y D3 se demostró más eficaz que cada una de ellas por separado. (20)

Y estos resultados fueron confirmados por otro estudio en el que 92 mujeres menopáusicas con edades comprendidas entre los 55 y los 81 años se repartieron de forma aleatoria en cuatro grupos para recibir a diario vitamina K2 (45 µg), vitamina D (0,75 µg), una combinación de ambas o lactato de calcio (2 g). 

La densidad mineral ósea de los dos grupos de vitamina K2 y vitamina D aumentó en relación con la del grupo con calcio al cabo de dos años, mientras que el tratamiento combinado actuaba en sinergia y generaba un aumento significativo de la densidad mineral ósea. (21) 

Por eso recomendamos un complejo vitamina D3/vitamina K2-MK7. 


Vitamina D3 + vitamina K2-MK7: la mejor opción


Varios laboratorios de productos de complementos nutricionales avanzados presentan hoy en día no sólo la tradicional vitamina D, sino un complejo de vitamina D3/vitamina K2-MK7. Esta opción es mi preferida. 

Recomendaciones especiales


No tomes vitamina K2-MK7 (ni vitamina K en general) sin consultarlo con tu médico si estás sometido a tratamiento anticoagulante (Sintrón). Vitamina «K» quiere decir precisamente «Koagulación», puesto que controla la coagulación de la sangre. 

Te recomiendo que tomes el complemento preferiblemente tras una comida que incluya grasas, con el fin de garantizar la asimilación de los principios activos del producto por parte del organismo. Y es que las vitaminas D y K pertenecen a las vitaminas “liposolubles”, es decir, solubles en las grasas. 

Por eso te beneficiarás mejor de sus efectos contra las enfermedades cardiacas, las fracturas, varios cánceres, las infecciones, las enfermedades autoinmunes (alergias, esclerosis múltiple) y las enfermedades inflamatorias (artrosis, alzhéimer), entre otras. 


Fuente: Juan-M. Dupuis 

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Bibliografía: 

  1. Vitamin D and mortality: meta-analysis of individual participant data from a large consortium of cohort studies from Europe and the United States
  2. Selon les données réunies par D*Action, organisme américain réunissant les spécialistes de la vitamine D, et dont l’ambition est d’éradiquer l’épidémie mondiale de déficience en vitamine D actuellement observée. Pour plus de détails, voir numéro Hors-Série d’Alternatif-Bien-Être spécial vitamine D.
  3. “Hipovitaminosis D asociada a exposición solar insuficiente en la población mayor de 64 años”. 2006. Montserrat Vaqueiroa,b, Marisa Baréb, Esperança Antona, Eulàlia Andreua, Antonio Moyac, Rosa Samperec, Eduard Villard y Carmen Gimenoe, en representación del grupo de estudio D’AVIS.
  4. “Elevada prevalencia de hipovitaminosis D en los estudiantes de medicina de Gran Canaria, Islas Canarias (España)”. 2011. González-Padilla E, Soria López A, González-Rodríguez E, García Santana S, Miravalle-Pescador A, Groba Marco MV, Saavedra P, Quesada Gómez JM, Sosa Henríquez M. 
  5. “Prevalencia de hipovitaminosis D en población trabajadora sanitaria”. 2012. Brígido Pérez Bermúdez, M. Antonio Aranda Vizcaíno, Javier Rodríguez de Cía, Carolina Corvalán Prano, Carmen Fernández Felipe.
  6. Tripkovic L et al. “Comparison of vitamin D2 and vitamin D3 supplementation in raising serum 25-hydroxyvitamin D status: a systematic review and meta-analysis”. Am J Clin Nutr 2012;95(6):1357-64.

    Heaney RP et al. “Vitamin D3 is more potent than vitamin D2 in humans”. J Clin Endocrinol Metab 2011;96(3):E447-52.
  7. Armas LA et al. “Vitamin D2 is much less effective than vitamin D3 in humans”. J Clin Endocrinol Metab 2004;89(11):5387-91.
  8. “Milk intake and risk of mortality and fractures in women and men: cohort studies” BMJ 2014; Published 28 October 2014. BMJ 2014;349:g6015 
  9. BMJ 2010; 341 doi : “Effect of calcium supplements on risk of myocardial infarction and cardiovascular events: meta-analysis” 
  10. Instituto Nacional de Estadística (INE). “Defunciones según la causa de muerte. Año 2013”. Publicado el 27 de febrero de 2015. 
  11. Barengolts EI, Berman M, et al . Osteoporosis and coronary atherosclerosis in asymptomatic postmenopausal women . Calcif Tissue Int . 1998; 62:209-13. 

    Hak AE, Pols HA, et al . Progression of aortic calcification is associated with metacarpal bone loss during menopause: a population-based longitudinal study . Arterioscler Thromb Vasc Biol . 2000; 20:1926-31. Texte intégral. 
  12. Department of Geriatric Medicine, University of Tokyo Graduate School of Medicine, Tokyo, Japan. Japanese fermented soybean food as the major determinant of the large geographic difference in circulating levels of vitamin K2: possible implications for hip-fracture risk. Nutrition. 2001 Apr;17(4):315-21. 
  13. Spronk et al., Vitamin K Epoxide Reductase Complex and Vascular Calcification. 2003, p 531-537
  14. Schurgers et Vermeer, Determination of phylloquinone and menaquinones in food. Effect of food matrix on circulating vitamin K concentrations.2000, pp 298-307. 
  15. Geleijnse et al. Dietary Intake of Menaquinone Is Associated with a Reduced Risk of Coronary Heart Disease:The Rotterdam Study. 2004, pp 3100-3105. 
  16. Iwamoto J. et al., Combined treatment with vitamin K2 and biphosphonate in postmenopausal women with osteoporosis, Yonsei Med. J., 2003 Oct 30, 44(5):751-6 
  17. Pintó X, Muñoz MA, Ruiz-Gutiérrez V, Fernández-Ballart J, Bulló M. Dietary Intake of Vitamin K Is Inversely Associated with Mortality Risk. J Nutr. 2014 Mar 19. 
  18. Nimptsch K, Rohrmann S, Kaaks R, Linseisen J; Dietary vitamin K intake in relation to cancer incidence and mortality: results from the Heidelberg cohort of the European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition (EPIC-Heidelberg). Am J Clin Nutr. 2010 Mar 24. 
  19. Shea M.K. Vitamin K and Vitamin D Status: Associations with Inflammatory Markers in the Framingham Offspring Study» American Journal of Epidemiology. 2007 Published on-line ahead of print, doi:10.1093/ aje/kwm306. 
  20. Ushiroyama T. et al., Effect of continuous combined therapy with vitamin K2 and vitamin D3 on bone mineral density and coagulofibrinolys function in postmenopausal women, Maturitas, 2002, 41:211-221. 
  21. Iwamoto I. et al., Treatment with vitamin D3 and/or vitamin K2 for postmenopausal women with osteoporosis, Keio J. Med., 2003, 52: 147-150. 

lunes, 30 de noviembre de 2015

Tu vagina es tu templo

LA PONENTE

La ponente, invitada estrella del simposio, estaba sentada en la primera fila de la sala. Habían sido dos jornadas interesantes, como siempre, y tediosas, como de costumbre, en las que se había repasado de arriba abajo todas las novedades y controversias sobre la medicina estética. Desde los patrones glabelares en el tratamiento con toxina botulínica, hasta la redefinición del óvalo facial mediante láser y bioplastia. Pasando por las consabidas infiltraciones de ácido hialurónico, las nuevas pautas en micronutrición o el papel de la radiofrecuencia para los tratamientos de reafirmación dérmica en la celulitis.

El Ilustrísimo Decano del no menos Ilustre Colegio de Médicos la estaba presentando. Un sesentón de aspecto aristocrático, cabello atusado, voz impostada de fingida espontaneidad y aire de seductor del Hollywood de los cuarenta.

- Nuestra compañera, la Doctora Lucía Carreño... O simplemente Lu, como a mí me gusta llamarla, casi no necesita presentación. Es perfectamente conocida por ustedes ya que, como líder de opinión y experta reconocida, hace años que viene impartiendo sus ponencias en congresos nacionales e internacionales. Ha publicado más de 150 trabajos de investigación, cincuenta de ellos en las revistas de mayor impacto, y es miembro honoraria de diversas universidades. Como todos ustedes saben es, además, una magnífica comunicadora. Y los más jóvenes que no hayan podido tener la ocasión de escucharla, podrán comprobarlo hoy. Su magisterio es el mejor broche con el que podemos clausurar este exitoso simposio. Así que, sin más preámbulos, tiene la palabra la Doctora Carreño. Adelante Lu...





La ponente se pone en pie. Lleva un vestido negro tan ajustado que negocia con dificultad la subida de los escalones que dan acceso al estrado. Da dos besos protocolarios al Decano y se sitúa detrás del atril. La luz se difumina, inundando la sala en una semipenumbra que acentúa los perfiles de la oradora. Un único foco resalta su cara angulada, la piel satinada y un generoso escote que sugiere una invitación al desafío. Se quita las gafas. Mira durante cinco segundos a su auditorio. Unos doscientos compañeros de todas las edades y jerarquías. Mínimos murmullos.







- Queridos colegas, buenas tardes a todos. Quiero antes de nada agradecer la amable invitación que me ha cursado el comité científico del simposio para poder estar hoy aquí con todos vosotros…

Letanía tantas veces repetida, mientras el cerebro disgregado se concentra en la que va a ser la primera diapositiva.

- Y las amables palabras que el Profesor Coll me ha dirigido.

Hace una pausa.

- Hoy… no voy a utilizar diapositivas. El tema que se me ha pedido que os presente es la atrofia vaginal y su tratamiento… No os voy a exponer el tratamiento hormonal ni a mostraros imágenes de vaginas secas y resentidas. Hoy...

Vuelve a detenerse otros segundos en silencio contemplando al auditorio.

- Hoy voy de hablaros de la vagina como templo…

Silencio inquisitivo en la sala.

-Como bien sabéis la vagina es como un horno pirolítico… Se limpia sola.

Cuchicheos apagados en la sala. Cesan cuando la ponente hace otra pausa y reanuda sus palabras con un punto de serenidad y cadencia.

-En realidad voy a daros consejos para que expliquéis a las más de 8 millones de mujeres mayores de 50 años que viven en nuestro país dependiendo de llevar una adecuada ITV para evitar que sus vaginas se sequen.

Remata con la mirada detenida en los compañeros.

-Nuestra vagina es un templo que hay que cuidar y venerar. La limpieza refrescante con aceites esenciales debe formar parte de nuestra rutina higiénica. Nada más agradable que masajear los labios con aceite de coco o de árbol de té una o dos veces al día... A modo de buenos días y buenas noches.





Mientras habla, acompaña con sus dedos índice y corazón el recorrido de una imaginaria vulva que parece acariciar. Su seductor lenguaje no verbal sugiere la presión de unos labios, la caricia de un clítoris, el deslizamiento en un ascenso lento hasta introducirse en el fondo del templo que ha dibujado con suavidad en el aire.




-Antes de una cita podemos hacerlo con aceite esencial de sándalo o de incienso... No sabéis la atracción que provoca un templo que huela a espiritualidad...





Algunos compañeros cuchichean entre ellos. Otros no pueden evitar un rictus de asombro.

-Debemos mantenerla en forma. Para ello, nada mejor que las bolas de Kegel o el entrenador del suelo pélvico. Son tan accesibles en una casa... En una mesilla de noche. Es nuestra misión persuadir a las mujeres de la utilidad de la sexnology, del uso de la tecnología para el placer. Acabar el día con un buen entrenamiento pélvico, cambiando de intensidad y de programas, mientras elevas el suelo pélvico o, como decimos las que practicamos yoga, cerrando el Muladhara, es un modo muy placentero de provocar el relax nocturno.

Nueva pausa con mirada incitante.





-Y dejar respirar a la vagina es otra de las medidas preventivas. Nada más excitante que caminar con un vestido y sin ropa interior. Tanto como, por supuesto, dormir sin ella. Y bañarse en el mar... con una total sensación de libertad.




Los compañeros  varones la miran entre atónitos y divertidos. Algunas colegas con un rictus de complicidad.

-Para mantener el pH y la eubiosis de la vagina, hay que huir de las duchas vaginales. Que lo único que la acaricie seas tú o tu compañer@, con o sin sextoys... lubricada por ti o por aceites esenciales, antes y después del placer...




-Tócala, tócate... es el mejor consejo para evitar que se seque. Lo que no se usa, se atrofia. La masturbación la fortalece. Somos las que mejor sabemos cómo y dónde llegar al orgasmo. La vida es demasiado corta. No nos privemos ni un sólo día del placer. La conexión entre nosotras y nuestro sexo nos aporta energía vital creativa. Solo la mujer que logra ser amante de su propia vagina, puede llegar a amar al mundo... La cita no es mía sino de mi amiga, la Dra. Cristiane Northurp.





-Ah... Y si no sienten deseos de tocarse, deben consultar a un profesional.  Lo más adecuado es realizar un perfil de neurotransmisores. Podemos estar ante un déficit de serotonina, dopamina... o un exceso de noradrenalina...

Media sonrisa al auditorio.

-Se me olvidó deciros que tengo un conflicto de intereses. Hoy me solidarizo más que con la industria farmacéutica, para la cual la menopausia y sus complicaciones es un filón, ya que sólo en EEUU unas seis mil mujeres al día alcanzan la menopausia... Me solidarizo, digo, con todas aquellas mujeres maduras, conocedoras de su cuerpo, diosas doradas o no, que se permiten unos cuidados y que se aceptan como son. El amor hacia una misma nos permite ser mujeres más brillantes, llenas de luz.  El autoestímulo es el mejor tratamiento preventivo de la atrofia vaginal. Además de permitir un autoconocimiento del yo femenino, mantiene activos los tejidos que albergan el templo, allí donde una vez daban acceso a óvulos, a la menstruación, a los ciclos lunares. Allí donde los arquetipos femeninos danzan entre la niña y la diosa que juega a ser madre, hechicera, amante o guerrera... La energía del Muladhara se transforma en esta zona de la esencia femenina. Hay que tomar conciencia del cambio y recanalizarla...

- Nada más. Muchas gracias por vuestra atención.

Segundos de aturdimiento entre el público. Algunos tibios aplausos. Confusión generalizada.

La ponente baja del proscenio, subrayando sus contornos con seducción y personalidad. Mientras desciende los escalones lanza una última ojeada a los presentes. Un compañero, en el lateral de la tercera fila, le guiña un ojo y hace ademán de mandarle un beso enardecido. Coll no sabe si levantarse... Hoy no ha tomado Viagra pero nota una cierta tensión en la entrepierna... Piensa que la ponente se ha vuelto loca...

By Dra. Inma González

www.novadona.com

lunes, 16 de noviembre de 2015

Necesitas Vitamina D: aprovecha los últimos rayos de sol

Necesitas vitamina D: aprovecha estos últimos rayos de sol!


Los días ya son mucho más cortos, más fríos y más oscuros. Sin embargo, aún amanecen días soleados, de esos que son un regalo cuando ya hemos sacado del armario jerseys y abrigos y estamos a punto de ponernos bufanda y guantes. 


Así que éste es mi consejo para los últimos coletazos de buen tiempo: aprovecha para exponerte al sol, que además ahora no quema, y almacenar vitamina D de calidad. 






Una tasa adecuada de vitamina D (entre 50 y 65 ng/mL) ayuda a prevenir y a tratar determinados tipos de cáncer, enfermedades autoinmunes (entre ellas, la esclerosis múltiple y la diabetes de tipo 1), la depresión, las fracturas y, algo muy importante en estas fechas, las infecciones (gripe, resfriado), además de un sinfín de otros problemas. 



Asegurarse de contar con un nivel óptimo de vitamina D forma parte de una serie de medidas únicas de la máxima importancia para la salud. 



Si fueses un indígena de los trópicos que pasa la mayor parte del tiempo al aire libre, no tendría que preocuparse por su tasa de vitamina D. 



Pero, si vives en un apartamento sin balcón soleado, si trabajas en una oficina, en una fábrica o en un taller con luz artificial o en un hospital, sin duda te faltará vitamina D. 



La vitamina D, un bien escaso


Cada vez que el sol está en lo alto y que sus rayos acarician nuestra piel, sin saberlo, fabricamos vitamina D. 


Los rayos ultravioleta B (UVB) transforman entonces un precursor del colesterol que se encuentra en nuestra piel en vitamina D3, que los especialistas denominan “colecalciferol”. 




El problema es que, según donde vivamos, la longitud de los rayos del sol puede no ser suficiente para sintetizar vitamina D3 durante todo el año (no es lo mismo vivir en Andalucía que en Galicia o Cantabria, como no lo es vivir en Canarias o en Bélgica o Quebec). Y si además estamos todo el día a cubierto (de casa a la oficina y de la oficina a casa en coche o en metro o autobús), apenas nos rozan los rayos del sol. Por eso la vitamina D3 es un bien preciado y escaso. 

Cuanto más alto está el sol en el cielo, mayor es el grado en el que sus rayos desencadenan la formación de vitamina D3. Sin embargo: 


  • cuando el sol se pone, al final del día, 

  • y cuando el sol ocupa una posición baja en el cielo durante los meses oscuros... 


… la longitud de onda de los rayos es demasiado larga. Puedes ponerte al sol, e incluso broncearte y hasta quemarte (por ejemplo, mientras practica el esquí), pero la triste realidad es que no vas a fabricar ni un ápice de vitamina D. 





La vitamina D se sintetiza sólo cuando la longitud de onda de los rayos de sol está comprendida entre los 290 y los 315 nanómetros. Por eso en latitudes como las de Bilbao o Santander, por ejemplo, no se fabrica apenas vitamina D entre mediados de octubre y mediados de abril. 

Aunque es un problema más grave en los países más fríos y oscuros, en España, pese a tener un clima en principio propicio para que se pueda producir una adecuada síntesis de vitamina D por exposición solar, el déficit de vitamina D entra dentro de lo alarmante. Evidentemente, se produce una importante variación en el nivel de vitamina D entre los meses de poco sol y los de mucho sol, pero en estos segundos no llega a normalizarse el nivel de vitamina D después de los primeros. 



Hay estudios concretos que confirman que la población española también sufre déficit de vitamina D, y cuya conclusión es que en áreas geográficas variadas y en distintos tramos de edad, la población española, pese a vivir en un país bañado por el sol, tiene déficit de esa vitamina. (1) (2) (3) 

Resultado: decenas de miles de ataúdes llenos que habrían podido estar vacíos. 

Según un estudio llevado a cabo por los tres grandes especialistas en vitamina D -W.B. Grant, C.F. Garland y M.F. Holick-, si Gran Bretaña recibiese la misma cantidad de sol que Florida, reduciría su mortalidad en 22.000 personas tan sólo a causa del cáncer. (4). 


¿Qué hacen las autoridades sanitarias?


En una situación de urgencia similar, sería de suponer que las autoridades sanitarias se movilizaran para evitar tal hecatombe. Los medios de comunicación se harían eco de la magnitud del problema. Por no hablar de organizaciones como Médicos sin Fronteras, que multiplica sus llamamientos desesperados a la Organización Mundial de la Salud (OMS) cuando hace falta a causa de enfermedades como el ébola: 


El mundo está perdiendo la batalla para contener la peor epidemia de ébola de la historia”, lamentaba la presidenta internacional de la ONG, Joanne Liu, durante un discurso en las Naciones Unidas en Nueva York el 2 de septiembre de 2014. (5) 

Y era cierto. Pero no hay que perder de vista que los muertos de ébola, ya que he sacado esa enfermedad, son una parte prácticamente ínfima de los que provoca cada año a escala mundial el déficit de vitamina D. 

Pero, si bien es difícil luchar contra ciertos virus, no puede decirse lo mismo del déficit de vitamina D, que se cura sencillamente con una exposición al sol de unos 15 minutos los días soleados. 

Por eso te apremio: aprovecha estos últimos momentos, estos coletazos de sol, para colmar tus reservas de vitamina D. 




Conviene saber que, durante los meses de verano, con una exposición solar adecuada, cada año podemos llegar a acumular hasta 10.000 Unidades Internacionales de vitamina D al día. 

Una Unidad Internacional (UI) equivale a 0,25 microgramos de calciferol. Ahora bien, el cuerpo consume unas 5.000 UI al día. Por eso, las reservas del verano, a pesar de ser abundantes, por lo general suelen agotarse en cuanto los días pasan a ser más oscuros y no nos preocupamos de ponernos al sol. 

Por lo tanto, debes exponerte al sol, siempre que el tiempo lo permita, durante 15 minutos al día. 

Y luego, cuando ya se echan encima los días invernales, tomando un complemento alimenticio diario de vitamina D. 

Las autoridades sanitarias suelen recomendar tomar 200 UI/día, pero los verdaderos especialistas en la materia recomendarán de 7 a 10 veces esta dosis (es decir, de 1.400 a 2.000 al día). 

La ventaja de tomar un complemento alimenticio diario, respecto de la dosis puntual única de 100.000 ó 200.000 UI prescrita por algunos médicos, es que nos aporta la vitamina D de manera progresiva, de la misma forma en que el cuerpo la recibe naturalmente (o debería recibirla naturalmente, si viviésemos siempre al aire libre como nuestros antepasados). 

Tomar 100.000 UI de golpe equivale a tomar un mes de exposición plena al sol, lo que podría no tener exactamente los mismos efectos beneficiosos para el cuerpo. Y, sin embargo, es lo que algunos médicos siguen recomendando. 

Por el contrario, con un complemento alimenticio de vitamina D3 natural, no corremos ningún riesgo. 

La toma de vitamina D a razón de 1.000, 2.000 o incluso 5.000 UI al día no entraña ningún riesgo, y la relación coste/beneficio es elevadísima. 

Thierry Souccar (experto en nutrición al que los suscriptores de Los Dossiers de Salud, Nutrición y Bienestarconocen bien) dice lo siguiente: 

Según la literatura médica, es posible tomar hasta 10.000 UI al día durante al menos 5 meses sin que se produzca toxicidad. Para experimentar intoxicación, sería necesario, probablemente, tomar entre 30.000 y 50.000 UI al día durante un periodo de tiempo muy prolongado. La intoxicación típica por vitamina D es aquella derivada de tomas involuntarias de cientos de miles, o incluso millones, de unidades durante un periodo prolongado. Se trata de casos muy poco frecuentes”. 


Hacerse un análisis una vez al año, a mediados de noviembre


Te aconsejo que todos los años analices tus niveles de vitamina D a mediados de noviembre. La tasa idónea oscilaría entre los 50 y 65 ng/mL, pues ese es el nivel en que estaría mejor protegido contra infecciones y enfermedades. 


Podrías solicitar a tu médico que, llegado el otoño, te practique un análisis de sus valores de vitamina D3 para planificar estrategias terapéuticas de cara a los meses oscuros del año en los que la síntesis de vitamina D3 por exposición al sol es muy baja o incluso nula. 


¡Fuera el aceite de hígado de bacalao!


El aceite de hígado de bacalao es muy rico en vitamina A, lo que podría resultar interesante si tenemos déficit, pero conviene no tomarlo si aspiramos a elevar nuestra tasa de vitamina D. 


Y es que en grandes cantidades, la vitamina A perjudica la acción de la vitamina D. 

Por último, conviene apuntar que hay quienes recomiendan la vitamina D2 en lugar de la D3, si bien esta recomendación no tiene ninguna base científica. Al contrario, el organismo destruye la vitamina D2 con mayor rapidez. Un análisis de estudios en los que se utilizaban ambas formas de vitamina D apunta a que los complementos de vitamina D3 reducen la mortalidad (en particular, en las mujeres mayores), pero la vitamina D2 no tiene ningún efecto (6). 

Fuente:Juan-M. Dupuis 

Bibliografía:


  1. "Hipovitaminosis D asociada a exposición solar insuficiente en la población mayor de 64 años". 2006. Montserrat Vaqueiroa,b, Marisa Baréb, Esperança Antona, Eulàlia Andreua, Antonio Moyac, Rosa Samperec, Eduard Villard y Carmen Gimenoe, en representación del grupo de estudio D’AVIS 

  2. "Elevada prevalencia de hipovitaminosis D en los estudiantes de medicina de Gran Canaria, Islas Canarias (España)". 2011. González-Padilla E, Soria López A, González-Rodríguez E, García Santana S, Miravalle-Pescador A, Groba Marco MV, Saavedra P, Quesada Gómez JM, Sosa Henríquez M. 

  3. "Prevalencia de hipovitaminosis D en población trabajadora sanitaria". 2012. Brígido Pérez Bermúdez, M. Antonio Aranda Vizcaíno, Javier Rodríguez de Cía, Carolina Corvalán Prano, Carmen Fernández Felipe.

  4. Grant WB, Garland CF, Holick MF. Comparisons of estimated economic burdens due to insufficient solar ultraviolet irradiance and vitamin D and excess solar UV irradiance for the United States. Photochem Photobiol 205; 81: 1276-86


  5. Bjelakovic G, Gluud LL, Nikolova D et al. Vitamin D supplementation for prevention of mortality in adults. (Review) Cochrane Database of Systematic Reviews (7):CD007470, 20112011;CD004770.




miércoles, 28 de octubre de 2015

Doctora, que a mí el estrés me engorda...

Doctora, que a mí el estrés me engorda...

Estás fumando más de lo habitual? Tiendes a picotear por la tarde dulces o chocolate? Tienes problemas para dormir? Has perdido el deseo sexual? Te sudan más las manos? Tienes cambios de humor repentinos? Estás impaciente, irritable? Te levantas cansad@? Eres menos efectiv@ en la resolución del trabajo? Sufres pérdida de memoria, te cuesta concentrarte? Has aumentado de peso últimamente?





Estos son algunos de los síntomas de la epidemia del siglo XXI: el estrés.


Es normal que en un momento puntual todos pasemos por situaciones familiares, profesionales o emocionales que nos desborden. Nuestro organismo tiene una respuesta a un estrés pasajero y nos hace capaces de superarlo. La adrenalina y el magnesio que sintetizamos se encargan de encajarlo.




Pero cuando una situación estresante afecta a varias áreas de nuestra vida (profesional, familiar, afectiva) y dura más de tres semanas se produce un aumento del cortisol, hormona del estrés que va a provocar una serie de desequilibrios que van desde trastornos de piel (dermatitis, alopecias, acné...) a trastornos del sistema endocrino (tiroiditis, pérdida de la libido, infertilidad...) y del sistema inmunitario (hiperpermeabilidad intestinal, intolerancias alimentarias, vitíligos...)




En primer lugar va a haber una mayor pérdida del magnesio por orina dando como consecuencia temblores de párpados, calambres, contracturas musculares. Los sistemas de detoxificación no funcionan adecuadamente y a la larga se van a producir problemas de hígado graso, resistencia a la insulina o estado prediabético, aumento de peso, aumento de tensión arterial...Labilidad emocional, sensación de fatiga, pérdida de interés por lo cotidiano, pérdida del placer sexual.



Llegados a este punto hay que hacer una historia clínica completa, exploración y analítica que confirmen aumento de cortisol, descenso de neurotransmisores (dopamina, serotonina...) descenso de magnesio, perfil hepático, perfil tiroideo, déficit de cofactores (vitaminas, hierro, oligoelementos...) que intervienen en la síntesis de las hormonas del bienestar o neurotransmisores. Estudio de permeabilidad intestinal e intolerancias alimentarias.

Después pautaremos una dieta que favorezca la correcta asimilación de estos micronutrientes imprescindibles para la síntesis de las hormonas del bienestar (ácidos grasos omega- 3, magnesio, cobre, Zinc, vitaminas B y C, antioxidantes) y/o los daremos en forma de complementos dietéticos para asegurarnos de su correcta asimilación de forma absolutamente personalizada según el paciente. Triptófano como precursor de la serotonina en pacientes irritables o con pulsiones por los dulces. Tirosina para los que se levantan fatigados, magnesio para los que sufren de contracturas. Hierro para los que sufren caída de cabello, uñas quebradizas, infecciones de repetición.

Para la sintomatología acompañante regulamos con fitoterapia: Pasiflora y Espino blanco para las palpitaciones y los “nudos en la garganta”, Melisa para los que sufren del sistema digestivo con espasmos, Eschscholtzia y Valeriana para los insomnes...



Pero lo importante es enseñar a nuestros paciente a gestionar el estrés. Solemos recomendar la práctica de la atención plena (mindfulness).

Los términos “medicina” y “meditación” proceden de la misma raíz latina, “mederi”, que significa “curar” o “restaurar la medida interior adecuada”. La capacidad de prestar atención es uno de los recursos autocurativos que están inscritos en el organismo. 

La “atención plena” no es sólo una técnica. Es la actitud vital que puede ejercitarse en cada momento y que permite existir con plenitud, en el presente, siendo fieles a uno mismo. 
Investigaciones realizadas por Jon Kabat-Zinn en la Universidad de Wisconsin (Estados Unidos) muestran que la meditación activa la región frontal izquierda de la corteza cerebral, relacionada con las emociones positivas y la resolución de situaciones estresantes. La atención plena produce no sólo cambios en los patrones de ondas cerebrales, sino transformaciones en la estructura física del cerebro, según Sara Lazar, neuróloga de la Universidad de Harvard (Estados Unidos). Uno de los cambios hallados es que la corteza se hace más gruesa y densa.

La meditación reduce significativamente la intensidad del dolor percibido. Es eficaz en enfermedades crónicas como la artrosis, los dolores premenstruales y los dolores de cabeza. También resulta eficaz en los ataques de pánico, la ansiedad, la depresión, la psoriasis, las adicciones y la hipertensión.


La práctica de la atención plena ayuda a que las emociones se integren con los pensamientos y con las palabras, y propicia el reconocimiento de las señales que nos envía el cuerpo. Por tanto es también una herramienta para evitar el estrés y conservar la salud. Kabat-Zinn subraya que las investigaciones desarrolladas en los últimos 30 años han mostrado que la salud se relaciona con la integración armoniosa de cuerpo y mente.

Cuando experimentamos una armonía interior, nos sentimos física, emocional y espiritualmente más sanos.       




Resumen de la conferencia “EL cortisol y los neurotransmisores como marcadores de salud y enfermedad” presentada por la Dra. Inma González el el XXXIV Congreso Nacional de la AEMN el 24 de Octubre en Córdoba. © by Dra. Inma González