miércoles, 9 de noviembre de 2011

Probióticos, esos nuestros pequeños amigos

Probióticos,  esos nuestros pequeños amigos


                                                                                                                               
Cuántas mujeres no han tenido algún episodio a lo largo de su vida de candidiasis vaginal?
Para cuántas no ha sido un verdadero problema porque se ha cronificado y hecho resistente al tratamiento? Cuántas no se han llegado a sentir “sucias “ o “culpables” poniendo en duda sus prácticas sexuales o haciendo que los molestos y continuos tratamientos los alejaran de ellas.
La candidiasis vaginal es una infección por hongos que afecta a la mucosa genital, pero no suele ser un hecho aislado, suele afectar también al intestino y de aquí pasar a la vagina. Suele ocurrir por desequilibrios de nuestra flora intestinal, aunque esto no nos lo haya dicho el médico. También en personas inmunodeprimidas o tras largos tratamientos con antibióticos.
El caso es que la cándida es un hongo que vive en simbiosis con nosotros en piel y mucosas, pero al producirse una disbacteriosis intestinal se hace patógena. Cuando se rompe el equilibrio entre las bifidobacterias y los bacteroides a nivel de la mucosa intestinal y se rompe del ph ácido a nivel de intestino grueso y de la mucosa vaginal. El mayor porcentaje corresponde al bacilo de Döderlein, responsable de la conservación de la acidez vaginal (Ph
normal entre 3.8 a 4.5).  La mucosa vaginal está compuesta además por Streptococcus viridans, Staphylococcus albus, difteroides, hongos y bacterias anaerobias en proporción de 5:1 con respecto a las aerobias. Cuando el equilibrio se rompe y el ph de la mucosa vaginal se alcaliniza (5.5 a 6.8) el bacilo de Döderlein deja de ejercer su función protectora y la cándida álbicans
se hace patógena, pudiendo llegar a producir una serie de trastornos a nivel orgánico en varios sistemas:



1)     Afectar al equilibrio de la flora intestinal anulando a las bifidobacterias y lactobacilus, provocando problemas de digestión, mal aliento, flatulencias, hinchazón abdominal, irregularidad de las defecaciones, irritaciones y prurito anal, molestias hemorroidales y colon irritable.
2)     A nivel de la mucosa oral puede causar aftas bucales dolorosas y estomatitis.
3)     A nivel de mucosa vaginal molestias con urgencia al orinar, prurito y escozores.
4)     A nivel de la piel “picores generalizados”, pié de atleta e infecciones en uñas.
5)     Las toxinas producidas por la cándida pueden depositarse en articulaciones y dar dolor y rigidez articular, incluso artritis.
6)     Si las toxinas de cándidas pasan a circulación pueden llegar a afectar al cerebro y sistema nervioso, donde pueden reaccionar con el neurotransmisor Dopamina y provocar desarreglos mentales y emocionales como depresión, ansiedad, irritabilidad, variaciones del estado de ánimo, sensación de rechazo e incluso pérdida de la autoestima.
7)     Puede afectar a las funciones hormonales dando lugar a molestias premenstruales, irregularidad en la menstruación, dolores menstruales, trastornos con la menopausia, infertilidad y endometriosis. La cándida posee en su membrana receptores para las hormonas, así si la progesterona se liga a la cándida, nunca podrá llegar a su destino. También puede la cándida desencadenar procesos autoinmunes, produciendo anticuerpos contra las hormonas propias y contra el tejido ovárico. Y afectar a nivel metabólico la síntesis de prostaglandinas, básicas para la formación de hormonas.
8)     A nivel inmunitario puede ser causa de intolerancias y alergias alimentarias y liberar histamina (de ahí los picores)

En realidad una mujer afectada por cándidas puede estar afectada a nivel mutisistémico y levantarse cansada todas la mañanas y fatigarse al mínimo esfuerzo.

El equilibrio de la flora intestinal es básico para inhibir el crecimiento de la Cándida álbicans a nivel de mucosas intestinal y vaginal.
Este equilibrio no es insensible a la edad y el cambio hormonal de la menopausia lo rompe con más facilidad, ya que al disminuir el nivel de estrógenos se produce una atrofia del epitelio vaginal y disminuye la población de bacilos de Döderlein. El Ph en menopausia de la mucosa vaginal es de 7.

Los probióticos representan la primera línea de defensa para prevenir y tratar la Candidiasis vaginal, son básicos los Lactobacillus acidofilus y los bífidus.

Pero además debemos modificar los hábitos alimentarios:
Evitar los azúcares refinados (azúcar blanco, bollería), evitar hidratos de carbono refinados (pan blanco, pasta) y algunas frutas muy dulces (higos, dátiles). Toma más yogur y Kéfir, que pueden administrarse vía oral o vaginal!

© Dra. Inma González para ella y el abanico

viernes, 28 de octubre de 2011

Osteoporosis y menopausia

Osteoporosis, la epidemia silente…


Maite llegó a la consulta con dolores punzantes en músculos y articulaciones, éstas últimas presentaban deformaciones. Laura presentaba dolores y rigidez de cervicales. Aída, mujer delgada, tenía sensibilidad al tacto a lo largo de toda la columna vertebral, con un dolor permanente entre las dos escápulas. Todas ellas son postmenopáusicas y tiene como amigo común osteoporosis.

La osteoporosis es una enfermedad del esqueleto caracterizada por un descenso de la masa ósea, con un deterioro de la microarquitectura del tejido óseo y un aumento de la fragilidad de los huesos. Hay una pérdida de la trama proteínica del hueso, junto a una desmineralización.

Afecta principalmente (no exclusivamente) a personas mayores de 50 años; por tanto, el progresivo envejecimiento de la población española nos anuncia un aumento sustancial de esta enfermedad en las próximas décadas. 

En España, aproximadamente 2 millones de mujeres y 500000 varones sufren osteoporosis en la columna lumbar o en el cuello del fémur; es decir, casi un 13% de la población femenina y un poco más del 4% de la masculina. Además, de las personas que llegan a los 90 años, casi un 32% de las mujeres y un 17% de los varones sufren una fractura de cadera.

Con la pérdida de calidad en la forma de alimentación y el envejecimiento de la población, se calcula que en 50 años, uno de cada dos europeos tendrá problemas derivados del deterioro de la masa ósea!

Las mujeres tienen menos masa ósea que los hombres (entre un 10 y un 25% menos durante la edad adulta). Se calcula que una vez alcanzado el pico máximo de masa ósea, se puede llegar a perder hasta un 1% de la masa ósea al año. Esta pérdida es mayor al comienzo de la menopausia (hasta un 5%), debido a la disminución del nivel de estrógenos. En los diez años siguientes, la pérdida de masa ósea puede llegar a ser de un 40%.

Favorecen la aparición de osteoporosis la edad, el sedentarismo, el tabaquismo, el excesivo consumo de alcohol, constitución delgada y talla pequeña, una inmovilización prolongada por intervención quirúrgica (cadera), consumo de poco calcio y vitamina D o la poca exposición solar, dietas muy acidificantes y ricas en proteínas, el uso crónico de antiácidos y protectores gástricos, la menopausia.

Las mujeres que hayan sufrido alguna fractura ósea, tienen cinco veces más posibilidades de sufrir otras fracturas.
Entre los factores determinantes de riesgos de fracturas se encuentran
  • Edad superior a 65 años.
  • Antecedentes de fracturas vertebrales.
  • Tratamiento largo (> de 3 meses) con glucocorticoides por más que la dosis sea mínima (2,5 mg/día).
  • Mala absorción intestinal, uso crónico de antiácidos y protectores gástricos.
  • Hiperparotiroidismo primario.
  • Osteopenia.
  • Hipogonadismo.
  • Menopausia y sobretodo la menopausia precoz.
  • Tabaquismo e ingesta de alcohol o café. Baja ingesta de Calcio.
  • Tratamiento largo con antiepilépticos o heparina.
Las terapias clásicas están en entredicho. En las primeras fases muchas mujeres se ven obligadas a tomar antiinflamatorios y analgésicos que van a complicar el cuadro y a favorecer el desarrollo de gastritis o un síndrome de hiperpermeabilidad intestinal. El uso de bifosfonatos tiene más riesgos que beneficios y muchos efectos secundarios: dificultad o dolor al tragar, úlceras esofágicas o gástricas, dolor óseo y articular, necrosis de maxilar…

Aunque la pérdida de hormonas con la llegada de la menopausia es un factor que favorece su aparición, no depende tanto del descenso de estrógenos como del de progesterona, que es la hormona que activa los osteoblastos y la mineralización del hueso.

Desde la Medicina Biológica Medicina Biológica no somos partidarias de la Terapia Hormonal Sustitutoria para los síntomas de menopausia, por el riesgo aumentado de cáncer (WHI, 2002). Sí lo somos de los fitoestrógenos o Isoflavonas. Cada vez hay más evidencia científica del papel de las isoflavonas de soja en este sentido, se ha comprobado que aumentan densidad ósea en columna lumbar (Potter,1998) así como que aumentan la fase mineral del hueso (Dalais,1998). El aporte de 80 mg/día  de isoflavonas disminuye la pérdida de masa ósea en columna y mejora marcadores de metabolismo óseo (fosfatasa alcalina), Alekel,2000. La genisteína, especialmente, tiene acción protectora sobre el hueso.

La mejor forma de evitar la pérdida de masa ósea, es la prevención. Hay que tener en cuenta que los primeros signos son asintomáticos y cuando ya está instaurada, 5 o 10 años después del inicio, la administración de calcio y fitoestrógenos es ya insuficiente.

La alimentación más adecuada para personas en riesgo de osteoporosis:
Hay que aumentar el consumo de alimentos frescos y suprimir el del café y la sal.
         Alimentos ricos en calcio  y vegetales de hoja verde,  soja , nueces ,  el salmón , ostras , las sardinas sin quitar las espinas , brócoli,  yogurt  sin azúcar , almendras, semillas de lino, de sésamo, de calabaza y pescado variado,  la dieta es importante para tener huesos fuertes y conseguir una buena salud osteo articular desarrollada de forma natural 
         Evitar el azúcar , alimentos procesados , carne roja , sal , cafeína, alcohol , granos refinados  y refrescos . Los refrescos  quitan el calcio de los huesos debido a la gran cantidad de azúcar que contienen y al ácido fosfórico que saca calcio del hueso como sistema tampón ante el aumento de ácidos en sangre.

Lo que no se usa, se atrofia: el ejercicio físico es fundamental para prevenir la osteoporosis, el tipo de ejercicio puede adaptarse a los gustos del paciente, nosotros recomendamos:
         Ejercicios de soporte de peso: caminar, trotar, jugar tenis, bailar
         Ejercicios de resistencia: pesas libres, máquinas de pesas, bandas de caucho para estirar
         Ejercicios de equilibrio: tai chi, yoga
         Montar en bicicleta estática
         Utilizar máquinas de remos
         Hay que evitar cualquier ejercicio que ofrezca riesgo de caída o ejercicios de alto impacto que puedan causar fracturas.
         Caminar ayuda a mantener la masa ósea, pero si se quiere construir hueso, es necesario un ejercicio más vigoroso.
Se ha revelado que las mujeres que realizan caminatas vigorosas durante 50 minutos, 4 veces por semana, aumentan el 0.5% de masa ósea en su columna vertebral durante un año, mientras que el grupo control perdía el 7%.
         Convertir una simple caminata en una vigorosa es, además de aumentar la velocidad de la misma, agregar movimientos de brazos y ponerse brazaletes con poco peso.

Aún en la vejez se puede iniciar una rutina deportiva y los beneficios están probados con numerosas investigaciones . No sólo se aumenta la masa ósea sino también la fuerza y el tono muscular, la elasticidad y se obtienen muchos otros beneficios para la salud física y mental.

El estrés produce un mayor consumo de magnesio, manganeso y vitamina K, favoreciendo, de modo indirecto la osteoporosis. Recomiendo a mis pacientes la danza del vientre como ejercicio físico y como terapia antiestrés. Es un buen método que equilibrar la cintura escapular (hombros) y la zona pélvica. Fortalecemos el sistema óseo y nos hace sentir más seguras y atractivas.

La talasoterapia ayuda en la recuperación de los oligoelementos carentes en el organismo, ya que por osmosis intercelular, entran al cuerpo todas aquellas partículas que en el momento estén deficientes: “somos agua de mar y los seres humanos compartimos más de 80 elementos con el océano”. Hoy en día los sueros marinos purificados son muy beneficiosos vía oral, en terapia isotónica o hipertónica, dependiendo de la constitución, para restituir la fase mineral del hueso. Producen una rehidratación celular por efecto iónico.

Para la fase orgánica somos partidarias de las sales cálcicas homeopatizadas, como las Sales de Shüssler, tan utilizadas en Alemania, para la recuperación del hueso. Utilizamos Calcium phosporicum (sal nº 2) como remineralizante y Silicea (sal nº 11) para aumentar la formación de colágeno, principal componente de los huesos. Calcium Sulfuricum (Sal nº 12) para la formación de hueso, Ferrum phosphoricum (sal nº 3) para dolores agudos y Magnesia Phosphorica (sal nº 7) como analgésico, aporte de magnesio y alcalinizante.

Pero lo ideal es tener una buena alimentación y practicar ejercicio, evitando tóxicos, desde la infancia. Somos la escuela y el espejo de nuestras hijas. Sólo viendo cómo nos alimentamos y qué tipo de vida llevamos, sembraremos en ellas hábitos sanos que, a su vez, transmitirán a futuras generaciones. Acostúmbrate a decir delante de ellas: hoy comemos esto porque…es rico en... Voy a danza del vientre porque…Camino para que cuando sea viejita no sufra de… Ya verás cómo ese uf! Ya, ya, mami, el día de mañana se convertirá en un ¡Qué bien lo hacía mamá!

© Dra. Inma González para Médicos y Medicinas.
Centro médico Novadona. Tel. 93 419 86 76.


lunes, 24 de octubre de 2011

Prevenir Resfriados con Fitoterapia y Probióticos

¿CÓMO PREVENIR LOS RESFRIADOS CON FITOTERAPIA y PROBIÓTICOS?

En otoño caen las hojas y también nuestro sistema inmune. Bajan las temperaturas y también lo hace nuestra energía. Con la llegada del frío y las lluvias, llegan los primeros resfriados. Son cosas propias de la época otoñal: enfriamientos, catarros y gripes. Para prevenir y superar estos males con eficacia, la fitoterapia es un perfecto aliado.

Casi un 80% de la población sufre los síntomas de catarro que acompañan a los primeros fríos, aunque los que más los sufren son los ancianos y la población infantil. Si nos preparamos y mantenemos nuestro sistema inmunitario en perfecto estado, conseguiremos evitar estos molestos síntomas que nos afectan en invierno.

Todas las manifestaciones de un síndrome catarral son banales pero molestas y se producen ante un enfriamiento o en un momento de  bajada de nuestras defensas inmunitarias, que es cuando bacterias y virus nos invaden.

El mayor sistema de defensa ante bacterias y virus es nuestro sistema digestivo. Nuestra flora intestinal tiene un efecto de barrera frente a microorganismos patógenos. Un 70% del tejido linfoide se encuentra en nuestros intestinos. Un buen aliado de nuestra flora intestinal, son los probióticos. Poseen efectos inmunoestimulante e inmunomoduladores. Los probióticos son microorganismos vivos que ejercen un efecto protector sobre nuestro intestino y estimulan nuestro sistema inmunitario, al favorecer el crecimiento de una microbiota intestinal que hará frente a la entrada de  patógenos.

Entre los probióticos más empleados se encuentran los Lactobacillus y las Bifidobacterias que colonizan el intestino, adhiriéndose a la mucosa intestinal, donde ejercen su acción inmunomoduladora, aumentando la síntesis de citoquinas, potenciando la capacidad fagocítica de los macrófagos e incrementando la síntesis de Ig A. Además sintetizan sustancias que acidifican el pH e inhiben así el crecimiento de patógenos. Cuando la flora intestinal está equilibrada, amén de prevenir la entrada de patógenos, si ésta se ha producido, el ataque al patógeno es más eficaz. Las cepas más utilizadas son Bifidobacterium lactis (restablece reacciones inmunitarias sanas en ancianos), Bifidobacterium longum (Ayuda en la respuesta antiinflamatoria del organismo), Lactobacillus acidophilus (protege la flora vaginal, modula molestias gastrointestinales), Lactobacillus plantarum (protege la flora vaginal). Suelen utilizarse mezclar de probióticos para potenciar su efecto a nivel de diferentes mucosas (intestinal, respiratoria y vaginal).

Un gran preventivo fitoterápico es la Echinácea. Según un estudio de la Universidad de British Columbia (Canadá) y publicado en Antiviral Research en Agosto 2009: “los preparados naturales a base de Echinácea han demostrado una capacidad inmunoestimulante. Esta planta medicinal activa las defensas de forma natural protegiendo a nuestro organismo. Inhibe la inducción de varios agentes víricos asociados con las enfermedades respiratorias superiores”. 

Otros productos naturales indicados para potenciar las defensas ante gripes y resfriados son el própolis y la jalea real, dos sustancias de las abejas que actúan ante virus y bacterias y que pueden encontrarse como preparados estandarizados en la farmacia. El própolis es elaborado por las abejas a partir de las resinas balsámicas de las yemas y cortezas de diversas especies de árboles. Su composición varía según el entorno vegetal de la colmena pero contiene resinas, cera, aceite esencial, polen, minerales y vitaminas (principalmente provitamina A y vitaminas del grupo B). Su acción antimicrobiana y antifúngica, se debe principalmente a los compuestos fenólicos; y a los flavonoides su acción antiviral, y también su acción antiinflamatoria y antioxidante. En cuanto a la jalea, es rica en vitaminas C, E, A y del grupo B (B1,B2, B6 y ácido fólico) y minerales, por lo que está indicada en estados de debilidad o agotamiento físico o psíquico. 

Otro de los síntomas que padecemos en otoño es la astenia favorecida por los cambios climatológicos, los cambios de horarios, la exposición solar disminuida.

La causa fundamental de la astenia otoñal es la reducción de las horas de luz que controla la glándula pineal, la cual segrega melatonina, hormona responsable del control biológico y las emociones. Por eso, al disminuir la exposición a la luz solar en otoño, se produce un desequilibrio interno que afecta el sistema emocional.

Un combatiente de la astenia otoñal es el eleuterococo. Resulta eficaz para combatir el agotamiento físico y la sensación de debilidad general  y tras el resfriado, en la convalecencia. Útil en niño, para reforzar la concentración. También refuerza nuestras defensas contra el ataque de virus y bacterias.

Para evitarla, además de una dieta equilibrada que contenga los frutos propios de la estación: leguminosas, granos integrales, frutas (granada, uva, naranja, mandarina, moras, arándanos y grosellas) y verduras (coles, berenjenas, setas) ricos en vitamina B y C que suponen una gran fuente de energía.

El retorno a las obligaciones conlleva un mayor desgaste físico y mental, por lo que es necesario que la dieta aporte energía suficiente y nutrientes que depuren el organismo de los excesos veraniegos y refuercen las defensas para afrontar la nueva temporada con menos  resfriados, gripes e infecciones.



martes, 18 de octubre de 2011

Menopausia III: Abordaje holístico de la menopusia

Abordaje holístico de la menopausia

En nuestro centro de salud consideramos que la menopausia es un evento fisiológico en la vida de cualquier mujer. Sin embrago acontece en momentos de máxima presión laboral, social y familiar. Generalmente es un período de mucha responsabilidad en el trabajo. No se cumple el mito del nido vacío, los hijos están en casa y son adolescentes. Su subidón hormonal coincide con nuestra bajada de estrógenos. La pareja está en un período de acomodación en el que son necesarias altas dosis de imaginación para mantener la pasión…

Muchas mujeres la viven con naturalidad y pocos síntomas, pero para otras es un verdadero trauma.


Casi todas coinciden el rechazar la Terapia Hormonal Sustitutoria porque han leído de sus efectos secundarios y potenciadores de cáncer. Nosotras somos partidarias de la fitoterapia (isoflavonas de soja) o la homeopatía para regular los molestos síntomas.

Acuden en demanda de ayuda y consejo tanto para los síntomas vasomotores: sofocos, flash, sudoración, insomnio como para los emocionales: pérdida de líbido, irritabilidad, dolores articulares, insomnio.

Nosotros proponemos un diagnóstico con Biorresonancia y hacemos terapia para regular aquellos sistemas en desequilibrio: sistema hipotálamo- hipófisis-suprarrenal. Déficits hormonales precoces. Funcionamiento tiroideo… No se trata de volver a menstruar, sino de regular el sistema endocrino sin la atrofia que producen las hormonas exógenas.

Una vez hecho el diagnóstico pasamos a la Terapia con el sistema Scio. Y solemos complementarla con fitoterapia, homeopatía, homotoxicología, terapia neural. También trabajamos a nivel de metámeras y chacras.

No existen protocolos, no tratamos los síntomas, tratamos a una mujer: TÚ, con su historia de vida, su bagaje emocional y cultural y sus antecedentes familiares y personales.

 Revisamos hábitos de vida: tabaco, alcohol, ejercicio físico y dieta.


Es el momento de cambiar de hábitos para evitar la pérdida de masa ósea y la osteoporosis.

Llegados a este punto proponemos una serie de medidas y cuidados personalizados que ayudan a cada mujer a vivir una etapa que puede llegar a ser muy emocionante por el grado de experiencia en que nos coge y la ayudamos a cerrar el círculo y centrarse en un período de crecimiento personal en el que se va a dedicar más cuidados físicos pero también espirituales. Le enseñamos a encontrar su vía de manejo del estrés.









También por qué no a sentirse más bella con los cuidados de una medicina estética bien entendida que busca lograr un aspecto sano y natural, sin artificios ni recauchutados.


Entre mujeres este feeling es más fácil de conseguir porque en feedback y necesidades son similares.

Queremos que vivan una madurez saludable y por eso insistimos en que han de modificar e incorporar hábitos saludables.
Damos pautas que van de lo físico a lo espiritual, dependiendo de las necesidades de cada una.

Conseguir llevar una Madurez Saludable es el objetivo de cualquier mujer y tener un aspecto bello no es vanidad sino el reflejo de una vida sana y un entorno social enriquecedor.

© by Dra. Inma González. 
Centro Médico Novadona. 
Tel. 93419867
C/ Deu i Mata, 118-120 Entlo 3ª. 
08029. Barcelona.
http://www.novadona.com/index.htm




viernes, 14 de octubre de 2011

Menopausia II. Otra vez nosotras!

Otra vez nosotras

La pérdida de memoria es uno de los síntomas que aquejan muchas mujeres en la menopausia.

Parece ser que el déficit de estrógenos que precede a la menopausia podría tener relación con un déficit de neurotransmisores: la norepinefrina, la serotonina y la dopamina son neurotransmisores claves en la memoria y el aprendizaje. Se conoce con seguridad que el déficit de estrógenos está relacionado con un déficit de serotonina, por eso los primeros síntomas de menopausia son las alteraciones en el humor, la irritabilidad, la tristeza, es decir desequilibrios emocionales que nos hacen irreconocibles hasta para nosotras mismas.

En mi consulta día a día veo cómo la mujer cada vez se cuida más. Ha tomado un papel activo en su salud, hace ejercicio, cuida su alimentación, se regala tratamientos estéticos faciales y corporales. Pero parece que la salud mental es una especie de suerte. Creemos que debemos resignarnos a nuestro destino ¿Nos tocará o no sufrir pérdida progresiva de memoria, demencia, tal vez Alzheimer?

La buena nueva de la fisiología moderna es que el cerebro tiene el potencial de permanecer activo y concentrado, sólo tenemos que usarlo. Si optimizamos la habilidad de nuestro cerebro, mejoramos nuestra concentración y aumentamos nuestra memoria, tendremos mayor calidad de vida en nuestro otoño y podremos añadir más vida a los años. Pero ¿cómo hacerlo? ¿Por dónde empezar?

En primer lugar: abandona hábitos tóxicos. Los vapores del alcohol, nublan la memoria. Cannabis y éxtasis no son buenas compañeras. El tabaco ahuma la memoria. Metales pesados, plomo (circulación de automóviles) y mercurio (aditivos de vacunas y alimentos, desodorantes y cosméticos) se fijan al cerebro. Los contaminantes orgánicos persistentes de los pesticidas, las dioxinas del pescado… Algunos dependen de ti, otros es difícil esquivarlos viviendo en una gran ciudad. Acostúmbrate a seguir una alimentación biológica, libre de pesticidas. Lee el prospecto de los cosméticos. Y para contrarrestar ingiere cada mañana algún compuesto de algas verdes como la clorella que es un quelante de metales pesados.


Otro gran enemigo de la memoria es el estrés. Los niveles altos de cortisol que muchas mujeres presentan son debidos a las exigencias que la sociedad y nosotras mismas nos hemos impuesto, en aras de la igualdad  (o lo mal que nos lo hemos montado…).Chicas, que igualdad no es ser la mejor en nuestra empresa, una súper mami y la más sexy de las compañeras, que no damos para tanto… Cómo vas a recordar dónde dejaste las llaves al llegar a casa si antes de quitarte el abrigo ya pusiste una lavadora mientras dejabas caer las bolsas de la compra?

Regálate más tiempo,¿Por qué no empiezas a hacer ejercicio? El yoga es ejercicio cuerpo-mente. Particularmente recomiendo el yoga Kundalini, y el naad yoga, con sus mantras con poder regenerador por las ondas vibratorias. Estudios americanos demuestran cómo el entonar mantras eleva el ánimo y la capacidad de atención y qué zonas de funcionamiento cerebral se estimulan.

La relajación es un bálsamo para las células del cerebro. El estrés bloquea la mente. Incorpora ejercicios de respiración pranayama y relajación a tu vida cotidiana, haz algún break y verás cómo aumenta tu capacidad mental!


Pienso que la medicina oriental tiene más recursos que la nuestra y debemos incorporar estas prácticas terapéuticas así como su farmacopea.
Hablemos de un árbol milenario procedente de Asia Oriental: Ginkgo Biloba, una de las plantas más fascinantes de la tierra:




Este árbol lleva en nuestro planeta desde la prehistoria y siempre ha ejercido, a modo de hechizo, un poder de atracción sobre mucha gente. En Japón tiene una larga tradición y un valor simbólico muy especial, siempre lo encontramos en la mayoría de los templos.
Sus hojas tienen una bonita forma de abanico bilobulado, por eso a esta especie de Gingko se le llama “biloba”. Sus hojas caducas adoptan tonos ocres preciosos en otoño, lo que hace de un paseo debajo de estos árboles en otoño algo mágico que constituye un regalo para los sentidos y la mente. 

Y es precisamente aquí dónde radica el poder terapéutico de este planta. En los años 90, científicos de Schwabe descubren que en las hojas de Ginkgo se encuentran sustancias que no existen en ninguna otra planta,: las ginkgoflavonas, gingkólidos A,B y C y los Bilobálidos. Estas sustancias aportan más energía al cerebro e inhiben la formación de radicales libres de oxígeno que dañan a las mitocondrias y aumentan la capacidad cognitiva y la memoria, pero además mejoran nuestro estado anímico al aumentar los niveles de neurotransmisores que disminuyen de modo fisiólogico con la edad. Y lo más esperanzador es que los últimos estudios desvelan un poder preventivo sobre la enfermedad de Alzheimer.

Estamos pues ante un fitofármaco, el EGb 761 ® más vendido en el mundo y del que más estudios científicos se han hecho, ya que la esperanza de vida va en aumento, pero también las enfermedades neurodegenerativas.

No olvides cuidar tu alimentación e incorporar alimentos ricos en Vitamina C (kiwi, perejil, brócoli, cítricos), Vitamina E (frutos secos, girasol, caballa, espinacas), Vitaminas B (germen de trigo, levadura de cerveza, ácido fólico (nueces, algunos quesos, yema de huevo), Hierro (almejas, moluscos, cacao, lentejas), yodo (sal yodada), soja ( efecto neuroprotector en todas sus variantes, germinada, leche y yogurt, tofu…). Come más fruta y verduras y menos carnes rojas. Pescado azul, mejor pequeño (caballa, boquerón, sardinas, tres días por semana).

Haz ejercicio, al menos camina una hora diaria, descubre el yoga! Baila: el movimiento también entrena el cerebro. La coordinación necesaria para bailar, realiza sobre el cerebro el mismo estímulo que resolver problemas difíciles, pero además nos oxigena, acelera el pensamiento y las señales pasan con más rapidez.

Evita la rutina y el aburrimiento: mantén las redes neuronales de tu mente activas. Es el mejor plan de jubilación mental que existe, lo que llamamos neuroplasticidad neural. Comienza actividades mentales nuevas, aprende algún idioma. Renueva tus recorridos a pié. Asiste a conferencias. Vive nuevas experiencias, mantén la curiosidad y el entusiasmo por aprender cosas nuevas. Disfruta de hacer algo interesante para ti y, sobre todo, aporta entusiasmo positivo a tu vida.

Dedica 10 o 15 minutos a un plan de entrenamiento mental activo al día, algún tipo de ejercicio mental. Recuerda que la salud mental es la base de todo y la mejor protección de las enfermedades neurodegenerativas es el ejercicio mental. Verás como esta inversión da más rendimiento en los aspectos más hermosos de la vida.
Aumenta tus contactos sociales, viaja, oblígate a vivir nuevas experiencias, conoce nuevos amigos…

Las claves: sorpresa, excitación emoción y fantasía. Sorprende a tu cerebro, hazlo reír, déjalo perplejo, rétalo y no te olvides de utilizar los aspectos más bellos de la vida para ello, y sobre todo recuerda que lo mejor está por llegar.

Bibliografía recomendada:


. Dr. Dharma Singh Khalsa. “Rejuvenece tu cerebro” Ed. Urano.
. Dra, Danielle Vautrin “Una memoria Perfecta”. Ed. Hispano Europea.
. Dr. Deepak Chopra. “Mentes sin edad, cuerpos sin tiempo”. Colección Vivir con Plenitud
. www.mentalactivo.com






jueves, 13 de octubre de 2011

Menopausia I ¿Qué me está pasando?





Todo empezó con un ¿Qué me está pasando?

Sensación de cansancio, irritabilidad, preocupación, ansiedad, miedos, insomnio, dificultad en la toma de decisiones, es decir, cambios hormonales que comportan cambios bioquímicos: déficit de estrógenos asociado a un déficit de serotonina.
Sí chicas, los primeros síntomas son más emocionales que físicos, un me siento rara, ¿Pero, qué te pasa? Hasta que recapacitas, te observas y te das cuenta que los ciclos son más cortos o más largos, las reglas más o menos abundantes.

 Ya no puedes comer como una lima porque empieza a formarse incipiente  michelín traidor y pasas más hambre que Carpanta y te impones una rutina de gimnasio que hace que acabes el día más cansada pero descansas ¿mejor?
 Sueles despertarte en medio de la noche bañada en sudor, con una ola de calor que recorre desde el plexo solar hacia arriba y hacia abajo y ya no es suficiente con dar una patadita a la sábana para regular el termostato sino que te levantas (con esta taquicardia ¿quién duerme?), te quitas el camisón, te lavas la cara e intentas volver a dormir. Todo este ritual se hace tuyo: bienvenida al climaterio (escalón)

 Y empiezan a faltar las reglas, cuando hace más de un año que no las ves, entonces estás menopáusica.

Bien pues llegadas a este punto es el momento de apropiarte de tu propia vida, hacerte dueña de tu salud y decidir si necesitas o no ayuda física o emocional. La ayuda física dependerá de la intensidad de tus síntomas. Hoy día con fitoterapia, homeopatía y dieta podemos controlar la mayor parte de tus molestias físicas. Tu gine o médico de cabecera, homeópata… puede diseñarte un plan personalizado.

Las emocionales pueden controlarse de varios modos, pero lo esencial es aceptar y comprender que comienza un cambio que desembocará en un nuevo proceso de crecimiento y realización personal. Se trata de un proyecto de identificación, reconocimiento, toma de lo mejor de cada una y transformación de sensaciones y emociones. ¿Para qué? Para conseguir a lo largo de este proceso de metamorfosis llegar al centro de ti misma.

Apropiándote de tu cuerpo y tus emociones lo conseguirás. Relativiza tus problemas y reconoce conflictos del pasado, no dejes que se enquisten y aplánalos ahora,  así conseguirás la serenidad y sabiduría que todas deseamos en nuestro otoño.
Liberándonos del lastre del pasado, de aquello que no nos ayuda, conseguiremos recorrer esta larga etapa hacia el encuentro con nuestra propia esencia.

En realidad esto que llamamos climaterio no es más que el cese de la etapa fértil, la senescencia ovárica.
Los primeros síntomas suelen ser emocionales: irritabilidad, ansiedad, preocupación por bagatelas, inseguridades…
Marejada de síntomas que nos hace desconocidas para nosotras mismas, más susceptibles, miedosas, vulnerables…

Empieza una nueva andadura, una nueva etapa del camino, del propio recorrido pero esta vez es de vuelta hacia nosotras mismas, este sendero es vital para cerrar el ciclo y de cómo lo construyamos dependerá no sólo nuestro bienestar sino el de los nuestros.
Me congratulo con “esas abuelas sabias, complacientes, divertidas y serenas que acogen en su regazo a todas las hijas y a todas las nietas de la tierra” ¡Quiero ser como vosotras!

Esa hecatombe que llaman menopausia ¿es en realidad la pérdida de la belleza, de deseo, esa suerte de enfermedad que nos convierte en seres amargados, sin atractivo, sin objetivos, vulnerables y dependientes? O es una nueva etapa en la que nos reinventamos, descubrimos, nos sabemos más sabias, más a gusto con nosotras mismas, con nuevas metas que alcanzar, una vez finalizadas otras; nuevos caminos que recorrer, una nueva etapa llena de creatividad, en la cual desarrollamos nuevos talentos que nacen de la serenidad, de la experiencia, de la sabiduría.

Vivamos la menopausia como una metamorfosis de la que resurjamos más poderosas, serenas, sabias, clarividentes, intuitivas y dueñas de nuestro propio destino. Si no lo conseguimos, pidamos consejos a las más sabias y/o experimentadas.
Bien es cierto que necesitamos de un plan de cuidados, un plan de jubilación personal que nos ayude en un momento de cambio demoledor, crisis de desarrollo o de búsqueda de la intuición, la sabiduría, la serenidad. Este momento lo hemos de vivir con la seguridad de que sólo una mujer va a poder ayudarnos (medicina de género). Para muchos hombres los términos ajada, histérica, gorda, amargada son sinónimos de menopausia. En compañeras estos términos son sinónimo de vulnerable, transformación, estrés emocional, cambio.

Para prepararnos en esta nueva andadura, es conveniente  hacer  un ejercicio de feng shui  ¿No te encuentras mejor después de haber limpiado y organizado armarios? Primero retirar lo que no nos aporta nada, lo viejo, lo que ya no utilizamos. Después de vaciar y limpiar por dentro, colocar las nuevas adquisiciones, aquello que nos vas a ser útil, aquello que hemos ido aprendiendo, experiencias que están más de acuerdo con este momento. Por último ordenar y perfumar lo que nos va a acompañar en esta nueva etapa. Y finalmente limpiar por fuera el armario, para que sea más atractivo el abrirlo y explorarlo.

Liberándonos del lastre del pasado, de aquello que no nos ayuda, conseguiremos recorrer esta larga etapa hacia el encuentro con nuestra propia esencia. Desprendámonos de lo que no nos aporta, lo que ya no utilizamos, lo que nos ancla, nos ata y reinventémonos, fijémonos nuevas metas en donde seamos la protagonista, recuperemos proyectos imposibles, sueños que no se cumplieron, llenemos el armario de aquellos “si hubiera hecho”, “me habría encantado”. 

Recanalicemos este exceso de energía en forma de sofocos, palpitaciones, irritabilidad en hacer realidad nuestros sueños rotos, las ilusiones que nunca se materializaron, concedámonos el tiempo que nunca tuvimos para llegar a ser aquello que siempre anhelamos ser. Es nuestro momento, el del encuentro con nuestro yo, con nuestra razón de ser, es nuestro viaje al centro de nosotras mismas: es nuestra gran oportunidad!

"El tiempo pasa
nos vamos poniendo viejos
el amor no lo reflejo
como ayer
en cada conversación
cada beso, cada abrazo
se esconde siempre un pedazo
de razón”. Pablo Milanés







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